El arzobispo de Antequera-Oaxaca, Pedro Vázquez Villalobos encomendó ayer a los católicos a Nuestra Señora de la Soledad para que vivan siempre unidos y no enfrentados.
Durante la homilía de la celebración eucarística, por la conmemoración de los 404 años de la llegada de la imagen de la Patrona de Oaxaca, el mitrado afirmó que la madre de Dios, Nuestra Señora de La Soledad, quiere ver siempre unidos a la gran familia de los hijos de Dios, porque así lo quiere su hijo Jesucristo.
“Mis hermanos oaxaqueños no deben de estar enfrentados con sus hermanos oaxaqueños. Preguntemos a nuestra madre, Señora de la Soledad, si quiere que vivamos enfrentados pueblos contra pueblos, familias contra familias”, cuestionó.
Sostuvo que Nuestra Señora de La Soledad no quiere ver ese enfrentamiento entre hermanos, porque quiere a todos como sus hijos viviendo en el amor.
Expuso que la madre de Dios siempre va a decir hagan como lo ha dicho mi hijo, sean misericordiosos como su padre; perdonen y serán perdonados, no juzguen y no serán juzgados; no condenen y no serán condenados, ámense como yo los he amado.
“Eso nos dice María y Jesús nos dice eso y no nos pide imposibles; todo eso lo podemos hacer porque nos los pide Dios, y si nos lo pide Dios es posible hacerlo; no haga usted imposible lo que es posible. Tenemos que vivir de verdad como hermanos, como familia de los hijos de Dios. Siga buscando a la Santísima Virgen”, anotó.
Además, rogó a Nuestra Señora de La Soledad despertar en los jóvenes la vocación sacerdotal y a la vida religiosa.
“Vine a decirle a la madre de Dios y madre nuestra la gran necesidad que tenemos de sacerdotes, a eso he venido. Madre de la Soledad, hay muchos pueblos de nuestra arquidiócesis que no tienen sacerdote. Madre de la Soledad, mis hermanos sacerdotes están solitos atendiendo a muchas comunidades; despierta en los jóvenes las vocaciones a la vida sacerdotal y a la vida religiosa”, añadió.
De la misma manera, Vázquez Villalobos invocó a Nuestra Señora de La Soledad para que la orden de la Compañía de Jesús no se retire de la Arquidiócesis de la Antequera-Oaxaca.
“He venido a decirle ‘Madre de la Soledad, alcánzanos una gracia que no se vayan mis hermanos jesuitas, yo los necesito mucho. No depende de ellos quedarse, depende de sus superiores y de las necesidades que tienen en otros lugares, pero yo he venido a decirle, con grande fe y confianza, que no se vayan, que puedan encontrar solución dejando a mis hermanos jesuitas aquí en Oaxaca, que puedan encontrar solución a todas sus necesidades que tienen, pero que no nos dejen solos, sin su presencia”, aseveró.
