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Necesario impulsar más la Pastoral Social en Oaxaca: Obispo Auxiliar

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Foto(s): Cortesía
Octavio Vélez Ascencio

El obispo auxiliar electo de la Arquidiócesis de Antequera-Oaxaca, Luis Alfonso Tut Tún afirmó que la Iglesia Católica necesita impulsar más la Pastoral Social para atender la promoción y el desarrollo espiritual y material de las comunidades indígenas de la entidad.

“Efectivamente, es importante impulsar más la Pastoral Social como enseña la Doctrina Social de la Iglesia en el ámbito universal”, anotó.

En entrevista exclusiva con Noticias, Voz e Imagen de Oaxaca, el ex oficial del Dicasterio para los Obispos en El Vaticano, actual párroco de Santa Inés de Akil, Yucatán, se reconoció como indígena maya, nacido el 22 de junio de 1978 en el municipio de Acanceh, e hijo de Alfonso Tut Chalé y de María Concepción Tún Chalé.

“Queda claro que por mis apellidos, que soy un hijo del pueblo maya de Yucatán”, asentó.

Explicó que su vocación al sacerdocio surgió cuando se desempeñó como monaguillo desde los nueve años, justo después de haber hecho la primera comunión un 8 de septiembre de 1987, fiesta de Nuestra Señora de la Natividad, patrona de la parroquia de su pueblo natal, Acanceh.

“Entonces, desde que entré a ser monaguillo me gustó este servicio apostólico, que como bien se sabe consiste en ayudar al sacerdote en el altar durante la santa misa. Y así, poco a poco fue surgiendo en mí el deseo de ser sacerdote, de servir al pueblo de Dios desde el altar”, añadió.

 

 

Precisó que ingresó al Seminario Mayor “San Ildefonso de Toledo y Nuestra Señora del Rosario” de la Arquidiócesis de Yucatán, el 1 de septiembre de 1996, donde completó sus estudios de Filosofía y Teología, entre 1996 y 2006, sin ninguna dificultad con mis condiscípulos debido a su ascendencia maya. 

“Fui ordenado presbítero el 31 de julio de 2006. Posteriormente fui enviado a Roma, al Pontificio Colegio Mexicano, y frecuenté el Pontificio Ateneo San Anselmo, donde obtuve la Licenciatura en Teología Sacramental, entre 2006-2008. Siempre experimenté el aprecio de los demás hacia mi persona y hacia mi familia”, aseveró.

 

–¿Y cómo llega un sacerdote maya a ser oficial del Dicasterio para los Obispos en El Vaticano?
 

–Considero que fui enviado a desempeñar mi ministerio sacerdotal en el Dicasterio del Vaticano por dos razones. La primera, por la rotación de personal, ya que el sacerdote mexicano que trabajó antes de mí, ya había cumplido su ciclo y se requería que otro mexicano lo reemplazara y los superiores de ese Dicasterio se fijaron en la arquidiócesis de Yucatán, ya que se procura que no sea siempre de la misma diócesis. Segundo, en mi arquidiócesis en aquel 2009 yo era el último que había vuelto de estudiar de Roma y tenía el idioma italiano fresco, considerado un requisito fundamental. Además de esto, según me hicieron entender, tenía la edad ideal, pues estaba por cumplir 31 años.

 

 

–¿Cómo se define usted, como un sacerdote seguidor o cercano a la Opción Preferencial por los Pobres?
 

–Para la Iglesia Católica de la que soy hijo, la opción por los pobres es una categoría teológica antes que una categoría cultural, sociológica, política o filosófica. Diferentes textos bíblicos nos muestran que Dios les concede a los pobres su primera misericordia, pues, todo el camino de nuestra redención está marcado por los pobres. Esta salvación nos llegó gracias al sí de una humilde joven de un pequeño pueblo situado en la periferia. El Salvador nació en un pesebre, entre animales, como sucedió con los hijos de los más pobres. Esta preferencia divina tiene consecuencias en la vida de fe de todos los cristianos, llamados a tener los mismos sentimientos de Jesús, sin excluir a los miembros del Colegio Episcopal. Inspirándose en Jesucristo, la Iglesia conformada por personas ricas y por personas pobres, sea espiritualmente, sea materialmente, hizo una opción por los pobres entendida como una forma especial de primado en el ejercicio de la caridad cristiana, de la que da testimonio toda la tradición de la Iglesia. En el corazón de Dios hay un lugar preferencial para los pobres, hasta el punto de que él mismo se hizo pobre para enriquecernos con su pobreza.

 

 

–Creo que usted ya conoce la realidad de Oaxaca, un estado integrado por 18 pueblos indígenas y el pueblo afromexicano, con altos índices de pobreza y marginación, ¿es un reto para usted?

–Ciertamente es un reto complejo, del cual trataré de dar lo mejor de mí.

 

 

–Frente a esto, ¿cómo hacer realidad el Evangelio liberador de Jesús en las comunidades donde la marginación se ha hecho una costumbre?
 

–Como ha dicho el papa Francisco al Episcopado Mexicano, inspirándose en el acontecimiento guadalupano, ‘ante todo, la Virgen Morenita, nos enseña que la única fuerza capaz de conquistar el corazón de los hombres es la ternura de Dios. Aquello que encanta y atrae, aquello que doblega y vence, aquello que abre y desencadena no es la fuerza de los instrumentos o la dureza de la ley, sino la debilidad omnipotente del amor divino, que es la fuerza irresistible de su dulzura y la promesa irreversible de su misericordia’. 

 

 

–Ante esto, ¿es necesario impulsar más la Pastoral Social como doctrina de la Iglesia Católica?

–Además de ser testigos de la ternura de Dios ante nuestros hermanos de las diferentes comunidades indígenas que viven en el territorio de nuestra Arquidiócesis de Oaxaca, efectivamente, es necesario impulsar más la Pastoral Social como lo enseña la Doctrina Social de la Iglesia en el ámbito universal. En resumen, con el testimonio de la ternura de Dios, se favorece un trato humano respetuoso y delicado. Además, con el impulso de la Pastoral Social se atiende la promoción y el desarrollo espiritual y material de las diferentes comunidades indígenas de nuestra arquidiócesis.

 

 

Sobre el Obispo Auxiliar

  • Indígena maya.
  • Nacido el 22 de junio de 1978 en el municipio de Acanceh, Yucatán.
  • Ingresó al Seminario Mayor “San Ildefonso de Toledo y Nuestra Señora del Rosario” de la Arquidiócesis de Yucatán, el 1 de septiembre de 1996.
  • Completó sus estudios de Filosofía y Teología, entre 1996 y 2006.
  • Fue ordenado presbítero el 31 de julio de 2006. 
  • Fue enviado a Roma, al Pontificio Colegio Mexicano, y frecuentó el Pontificio Ateneo San Anselmo, donde obtuvo la Licenciatura en Teología Sacramental, entre 2006-2008. 

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