El obispo de la diócesis de Puerto Escondido, Florencio Armando Colín Cruz afirmó que el tiempo de Adviento y Navidad es un camino espiritual de búsqueda, de encuentro y de asombro, porque todo se centra en el misterio de la Encarnación del Hijo de Dios.
En su mensaje de Navidad y Año Nuevo 2023, dirigido al presbiterio, religiosas y católicos, aseveró que el nacimiento de Jesús anima a compartir la vida mutuamente y a revalorizar la misión de los bautizados para seguir creciendo según a imagen y semejanza del Señor.
“Que en esta noche compartamos este anuncio gozoso: Dios nos ama, nos ama tanto que nos ha dado a su Hijo como nuestro hermano, como luz para nuestras tinieblas”, asentó.
Por eso, pidió a los creyentes a no temer, como el Señor y los ángeles dijeron a los pastores, porque el Padre tiene paciencia con todos.
“Nos ama, nos da a Jesús como nuestro compañero en el camino hacia la tierra prometida”, anotó.
De esta manera, destacó que él la luz que disipa las tinieblas y sobre todo, la misericordia.
“Nuestro Padre nos perdona siempre. Él es nuestra paz”, anotó.
Ante esto, el mitrado convocó a los católicos a hacer algunos propósitos durante esta Navidad y Año Nuevo, para renovar su fe y caminar juntos de manera sinodal, glorificando a Dios por la oportunidad de santificarse a lo largo de su existencia
