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Muxes del Istmo de Tehuantepec: quiénes son y porqué son famosos

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Foto(s): Cortesía
Israel García Reyes

En el estado de Oaxaca, particularmente en el Istmo de Tehuantepec, existen personas que en zapoteco son denominados como muxes. Pero ¿qué son? A continuación te lo explicamos.

La página digital Yale University publicó en mayo de 2021 una investigación en que aborda el tema.  

El texto señala que en la ciudad de Juchitán de Zaragoza, Oaxaca, viven personas de origen zapoteca conocidas como muxes, mismos que según textos académicos y artículos periodísticos se describen como “hombres que presentan características femeninas” y que visten como mujeres. 

El tercer género

Otros artículos periodísticos señalan que se trata de un tercer género no binario formado por hombres de nacimiento que se visten con motivos relacionados tradicionalmente con la feminidad, que también suelen ocuparse del cuidado de la familia y tener roles menos masculinos en comunidad.

A diferencia de muchas regiones del país en que a las personas que tienen orientaciones de género diferentes se les discrimina, en Juchitán a los muxes se les considera parte de un tercer sexo desde la época precolombina. 

De este modo, la sociedad zapoteca tradicionalmente reconoce el estatus social de las mujeres y también de los muxes, que realizan las tareas importantes como las mujeres.

Cabe mencionar que hoy en día el muxe es considerado por su madre como “el mejor de sus hijos” porque desempeña funciones familiares importantes como cocinar, limpiar la casa, y cuidar a los niños y ancianos.

Los muxes nacieron como niños pero voluntariamente exhiben los comportamientos que se consideran femeninos o no expresan las características asociadas con los niños como la agresividad. 

Contribución a la comunidad

Por tal motivo, el muxe es el tercer género y contribuye a su comunidad como otras mujeres. 

La mayoría de los muxes se dan cuenta de su identidad debido a la estimulación y la crianza de sus padres. 

Marinella Miano Borruso explica en su ensayo titulado “Género y Homosexualidad entre los Zapotecos del Istmo de Tehuantepec: El Caso de los Muxe”, que “de ninguna manera la sociedad zapoteca es el ‘paraíso de las locas’” porque los muxes, como un modelo cultural tradicional, “representa un prototipo rígido para regularizar, social y culturalmente, las prácticas sexuales”

Por ejemplo, los muxes son responsables de realizar las tareas domésticas como otras mujeres. Además, en la esfera económica, los muxes pueden ser cocineras, bordadoras, tejedoras, realizadoras de adornos y embellecedoras de mujeres – todas posiciones asociadas con la feminidad. 

Discriminación en México

Por otra parte, afuera de la comunidad zapoteca de Juchitán, los muxes enfrentan discriminación en la sociedad mexicana que frecuentemente no tolera el tercer género. No no se les permite ir a la escuela si se visten de mujeres, obtener oportunidades de trabajo, y muchos menos puestos políticos. Debido a la modernización, aunque la homofobia en la sociedad mexicana ha disminuido durante los últimos años, a los muxes les faltan oportunidades económicas. 

Por otro lado, debido al movimiento LGBT y al avance de la tecnología, muchos muxes jóvenes desean ser completamente mujeres, un fenómeno inalcanzable en el pasado. 

Así mismo, en entrevista el artista y antropólogo muxe Lukas Avedaño explica que hay documentos del siglo XVI de la primera orden evangelizadora de franciscanos llegada al territorio, que detallan la existencia de los muxe.

En tanto, Avedaño define a los muxe como “personas nacidas con aparatos reproductores considerados masculinos o de macho, pero que socialmente o afectivamente no van a vivir desarrollando roles que se esperan que sean masculinos”.

Estos muxes tienen en la comunidad el rol de cuidar a sus familiares, unos cuidados que Avendaño dice, en su caso, presta a su madre.

“No es que a mí me hayan dicho: te toca cuidar a nuestra madre por ser muxe. No, más bien he desarrollado como un apego que yo no me concibo viviendo en otro lado, lejos de mi madre. Es el afecto, el cariño, la complicidad que hemos desarrollado”, indica.

El artista cuenta que no solo es que entre los zapotecas se “naturalice” el tercer género, sino que los padres “no solo no sienten vergüenza ante un hijo muxe, es que sienten orgullo”.

“Seguramente será porque los zapotecas tenemos un ecosistema cultural menos ortodoxo con relación a la identidad sexual y los afectos. Nadie, da igual su edad o género, se extraña ante un muxe. Ni tampoco los muxes sentimos discriminación”, revela.

También considera: “No es que vivamos en una sociedad más matriarcal, pero sí vivimos en una sociedad menos ortodoxa”.

De acuerdo con la antropóloga Marinella Miano Borruso en su libro "Hombre, mujer y muxe en el Istmo de Tehuantepec", históricamente, los muxes no tenían por qué ser homosexuales. Hubo casos en los que eran heterosexuales, bisexuales o asexuales.

La autora indica: "Tradicionalmente, ser muxe no dependía de la orientación sexual. Es un género cultural, una función social y una identidad, pero no una característica del deseo sexual de alguien".

Avendaño concluye: "Es difícil describir quién es un muxe. Básicamente, podemos decir que un muxe es cualquier persona que nació hombre pero que no actúa de manera masculina".

 

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