La llegada de Claudia Sheinbaum como la primera mujer presidenta de México ha generado un amplio debate sobre el significado de este hecho histórico. Diversas voces del movimiento feminista y de mujeres indígenas han expresado tanto esperanza como escepticismo ante lo que esta nueva etapa podría significar para la lucha de las mujeres en el país.
Rosario Martínez, presidenta del Grupo de Estudios Sobre la Mujer (GESMujer) Rosario Castellanos, destacó que este logro es resultado de años de resistencia de las mujeres por alcanzar espacios de poder.
“Este hecho abre las puertas a más mujeres en la política. Su presencia en la presidencia será una inspiración para que niñas, jóvenes y mujeres reafirmen que los espacios de poder también son nuestros”, afirmó. Martínez enfatizó que aunque la llegada de Sheinbaum es un avance, también es un recordatorio de que el camino hacia la igualdad es largo y complejo. “Esperamos que pueda accionar a favor de la agenda feminista”, concluyó.
🇲🇽 La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, encabeza la ceremonia de Entrega de Bastón de Mando en el Zócalo de la capital del país. pic.twitter.com/DFsnZgyGCZ
— Noticias Oaxaca NVI (@nvinoticiasoax) October 1, 2024
Expectativas desde las mujeres indígenas
Flora Gutiérrez, integrante de la Red de Abogadas Indígenas, resaltó que aunque la figura de Sheinbaum representa un avance, pero apuntó que es importante no idealizar su llegada.
“Será la primera mujer en ocupar la Presidencia de la República, lo cual es significativo, pero México sigue siendo un país machista y patriarcal”, mencionó. Gutiérrez destacó que, si bien su figura adelanta a México frente a otros países, su llegada no asegura automáticamente mayor igualdad o equidad. "La narrativa de que 'si llega una, llegamos todas' es falsa. No significa que la violencia de género o los feminicidios vayan a disminuir", señaló.
Desde su perspectiva como mujer indígena, Gutiérrez indicó que la llegada de Sheinbaum genera expectativas, pero también recordó que su gobierno es una continuidad de la Cuarta Transformación, con políticas que no abordan de fondo problemas como la pobreza o la violencia de género. Además, expresó preocupación sobre la falta de políticas públicas diferenciadas para las mujeres indígenas. “No creo que esta política cambie. El hecho de que sea mujer no garantiza que se pongan en el centro los derechos de las mujeres y las niñas”, agregó.
🇲🇽 Momento en que entregan el Bastón de Mando a la nueva presidenta de México, @Claudiashein, en una ceremonia celebrada en el Zócalo de la capital del país con representantes de comunidades indígenas. pic.twitter.com/RJf6hFw1nu
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Por su parte, Rosa María Castro, diputada federal por Oaxaca y mujer afromexicana, se mostró optimista ante la llegada de Sheinbaum. "Claudia ha demostrado estar muy comprometida con las mujeres. Ella ha dicho que es tiempo de mujeres, y todas creemos que es tiempo de mujeres", afirmó. Castro destacó que con Sheinbaum comienza una nueva etapa en México, donde las mujeres que han resistido por mucho tiempo ahora se ven reflejadas y comienzan a tener más oportunidades de ocupar espacios de decisión.
“Creo que Claudia tendrá una forma de gobierno con una toma de decisiones contundente. Estoy segura de que es una mujer de convicciones, comprometida con México y con todas las personas, incluyendo a los pueblos, afroamericanos, personas con discapacidad, adultos mayores y juventudes”, comentó. Para Castro, la frase "si llega una, llegamos todas" es una realidad que refleja un momento de esperanza y cambio para las mujeres en el país.
De su lado Zenayda Pérez Gutiérrez integrante de la Asamblea Nacional Política de Mujeres Indígenas celebró la elección de Claudia Sheinbaum como presidenta de México, considerándola un acontecimiento histórico.
Al referirse a la frase "si llega una, llegamos todas", Pérez Gutiérrez subrayó que "todas" debe incluir a mujeres en su diversidad: indígenas, rurales, negras y de distintas regiones, no solo a las que viven en la Ciudad de México.
La también activista feminista enfatizó la importancia simbólica que este hecho tiene para las niñas, adolescentes y jóvenes, al mostrarles que una mujer puede llegar a ser presidenta.
Sin embargo, advirtió sobre los desafíos que enfrentará Sheinbaum en la administración y gestión de su gobierno. A pesar de ser mujer, es posible que enfrente obstáculos para implementar una perspectiva de género, debido a las estructuras establecidas, incluyendo los poderes militar y económico. Estos sistemas, señala, son difíciles de transformar simplemente por el cambio de liderazgo.
