La presidenta de la Alianza Empresarial y Comercial de Oaxaca, Esther Merino Badiola, hizo un llamado al gobierno estatal para que garantice medidas de seguridad que protejan a las micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes) de posibles daños durante marchas y protestas.
Merino Badiola subrayó que no están pidiendo represión, sino la aplicación de la ley para asegurar que las manifestaciones no afecten a terceros.
El tema se discutió este 2 de octubre, cuando varios comercios del Zócalo capitalino y la Alameda de León decidieron proteger sus establecimientos ante el temor de daños derivados de las movilizaciones conmemorativas a la matanza de estudiantes de Tlatelolco.
La empresaria destacó la necesidad de que el gobierno garantice la reparación de los daños en caso de que los negocios resulten afectados, ya sea por parte de los manifestantes responsables o a través de apoyo gubernamental.
Merino Badiola citó como ejemplo los daños causados durante una reciente marcha de normalistas en la Calzada Porfirio Díaz, en la cual varios negocios sufrieron destrozos sin recibir compensación. “Las empresas no deben cargar con los costos de los destrozos provocados por las protestas, que en algunos casos superan los 10 mil pesos”, afirmó.
Además, advirtió que las manifestaciones recurrentes y los daños a propiedades privadas generan un clima de incertidumbre que puede desincentivar la inversión y provocar el cierre de negocios, especialmente aquellos nuevos o con menos capacidad financiera. “Esto afecta la inversión y la generación de empleos”, expresó Merino Badiola.
La empresaria reiteró que los ciudadanos tienen derecho a manifestarse, pero enfatizó que no deben dañar propiedades, ya sean públicas o privadas.
También señaló que el gobierno tiene la responsabilidad de garantizar la seguridad y debe ejercer su autoridad de manera adecuada para evitar estos perjuicios.
Merino Badiola concluyó señalando que la falta de seguridad durante manifestaciones no solo provoca daños económicos, sino también psicológicos, tanto en los dueños de los negocios como en sus empleados y familias, quienes enfrentan el riesgo de violencia en cada protesta.
“La manifestación claramente debe ser sin afectar a terceros porque el gobierno en ningún momento va a pagar los daños en las empresas como lo vimos en la pasada marcha de los normalistas sobre la calzada Porfirio Díaz”, indicó Merino Badiola
Este miércoles se realizaron tres marchas que tuvieron como destino el Zócalo capitalino sin que se registraran desmanes.
