La presidenta del Tribunal Superior de Justicia, magistrada Berenice Ramírez Jiménez, aseveró que México sí necesita una reforma al Poder Judicial, pero más que eso, necesita urgentemente una reforma al sistema de justicia, teniendo como eje el Estado Democrático de Derecho.
“Sin olvidar que en nuestras manos recae la responsabilidad de velar por la equidad y la igualdad ante la ley, principios fundamentales que sostienen el orden y la paz social”.
En la sesión solemne del pleno del Tribunal Superior de Justicia y el Consejo de la Judicatura, para conmemorar el Día del Abogado, expresó: al conmemorar este día especial, quiero refrendar como primera mujer electa por el Pleno en más de 200 años en la historia del Poder Judicial del Estado, mi compromiso de construir un sistema de administración e impartición de justicia innovador, sensible, incluyente y accesible, con responsabilidad social, donde todas las voces son y serán escuchadas. ¡Que el pueblo hable!
Momentos después de reconocer la trayectoria laboral de 23 secretarios judiciales, actuarios y oficiales administrativos señaló que coincide con las voces como la de la ministra Yasmín Esquivel, que señalan que los poderes judiciales deben tener representantes que sean interlocutores reales con los otros poderes para estrechar lazos de vinculación permanente en beneficio de la población, “así como en Oaxaca los tres poderes del estado lo hemos hecho en acciones interinstitucionales que contribuyen a la transformación y al desarrollo”.
En presencia del representante del titular del Poder Ejecutivo, el consejero jurídico Geovany Vásquez Sagrero, expresó: Debemos abrazar la innovación y la actualización constante, para liderar el camino hacia un sistema legal más inclusivo, accesible y justo para todas y todos. Estoy convencida, el sistema de justicia en nuestro país requiere una reestructuración profunda y sistemática.
Dijo que la reforma que México necesita es una orientada hacia un mayor acceso a la justicia, mayor autonomía del Poder Judicial, mayor efectividad en las investigaciones y resoluciones, una mejor tutela de los derechos fundamentales y una mayor legitimidad del pueblo hacia nuestro sistema de justicia.
“En las últimas semanas, se ha llevado a cabo un ejercicio de diálogo nacional sobre las reformas al Poder Judicial. Uno de los temas que se encuentra sobre la mesa es la manera de elegir a sus representantes, como son las y los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, y desde luego a las personas juzgadoras como magistradas y magistrados de circuito y a las juezas y jueces federales. En los tiempos actuales, donde la transparencia de los órganos del Estado y la rendición de cuentas de los mismos, es un factor importante para la sociedad, es necesario que le prestemos atención, y mucha, a los Poderes Judiciales locales, pues solo prestando atención al trabajo que desempeñan podemos opinar al respecto”.
“Que el pueblo sepa y conozca a los integrantes del Poder Judicial”.
Manifestó que para nadie es desconocido que vivimos una época difícil donde la violencia en general está a la orden del día y la sociedad demanda justicia, pero no cualquier justicia, sino una justicia digna, una justicia que sea ministrada con personal capacitado y conocedor del derecho, pues no debemos olvidar que nos debemos a la sociedad.
“En este contexto de los Poderes Judiciales, el trabajo que realizan y la justicia que demanda la sociedad, es necesario que exista un acercamiento de las personas juzgadoras hacia la sociedad, para que ésta conozca a sus jueces, sepa quiénes son, qué es lo que hacen, que utilizan en su trabajo y qué es necesario que ellos sepan para poder resolver sus problemas. Necesitamos un Poder Judicial más humano, más sensible, con juezas y jueces empáticos e incluyentes. Un Poder Judicial fortalecido, con una gran sensibilidad a las necesidades del pueblo. Solo así podría sostenerse un Estado de derecho democrático, donde el pueblo sepa y conozca a los integrantes del Poder Judicial”.
Sostuvo que, por ello, es necesario que quienes lo integran, pero principalmente ministros, magistrados y jueces sean profesionales del derecho, que estén preparados de manera excelente en las diferentes ramas del derecho, que su capacitación sea constante en todos los ámbitos y que en el desempeño de su trabajo exista una entrega total, pues deben saber compaginar sus tiempos de capacitación, con los tiempos de su trabajo, para que éste sea eficiente, excelente y profesional.
Destacó que la selección de las personas juzgadoras debe ser analizada desde esas características, aunadas a las virtudes morales que deben tener, como la prudencia, fortaleza, templanza y justicia, siempre con la legitimidad del pueblo.
“En síntesis, para lograr la eficiencia, en este tránsito legislativo debemos lograr un Poder Judicial que transmita resultados claros y eficientes, esté sujeto a evaluación constante, sea realmente garante de la justicia y que coadyuve con la paz social, accesible para todos, sensible a los problemas sociales, innovador en la prestación de servicios, comprometido con la eficiencia y eficacia, que genere confianza en los justiciables, en el pueblo, y que se le ministre los insumos respectivos para lograr la profesionalización y la integridad ética. Necesitamos humanismo social y recuperar la confianza ciudadana”.
