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Mejoró la producción de cacahuate en Oaxaca tras abundantes lluvias

En 30 municipios de Oaxaca siembran cacahuate
Foto(s): Cortesía
Nadia Altamirano Díaz

La producción de cacahuate (Arachis hypogaea) que consigue Daniel Zárate Pedro le permite tener para venta a lo largo del año, pero en éste, con las buenas lluvias, puede ofrecer una semilla de mayor volumen y peso.

“Hubo cacahuate de mejor calidad, sale más lleno, no sale chupado, como cuando no llueve y no tiene peso”, explica el productor de 34 años, originario de Cuilapam de Guerrero.

Cuilapam es uno de los 30 municipios de cuatro regiones de Oaxaca donde se siembra cacahuate.

La Secretaría de de Fomento Agropecuario y Desarrollo Rural (SEFADER), informó que en 2023 se sembraron 15 mil 340.09 hectáreas de donde se cosecharon 3 mil 407.17 toneladas de cacahuate.

Buenas ventas

Las festividad de Día de Muertos incrementó la demanda de los cacahuates tostados en el comal que Daniel expende en mercados o plazas de otros municipios como la Villa de Etla, pero la venta la mantiene todo el año.

“Todavía nos quedó para vender estos días, los lunes, miércoles y viernes vendemos de 6 a 7 kilos” a 150 pesos cada uno, detalla.

Pensar en el volumen de producción que obtuvo del cuarto de hectárea que sembró es un poco complicado para Daniel, quien reconoce “no tener una idea” porque una vez que se cosecha “todo se deshoja y se queda en pilón”.

Lo que sí puede hacer Daniel, es calcular que su cosecha cupo en 30 costales con 19 o 20 kilos de cacahuate cada uno.

Para comparar la cosecha de 2023, Daniel explica que alcanzó a llenar la misma cantidad de costales, pero el peso fue de 13 a 14 kilos cada uno.

El cacahuate es un cultivo de ciclo corto que no demanda gran cantidad de agua, pero Daniel tiene claro que aunque se logre la cosecha; la semilla que desentierra de la tierra no tiene la misma calidad si falta agua.

Dejan de sembrar

Hace 15 años que empezó a trabajar el campo por cuenta propia, independizado de su padre o su abuelo, Daniel veía que entre las familias de productores cual más sembraba cacahuate, “aunque fuera un poquito”.

Ahora, por las pérdidas que “desanima a la gente a sembrar” ya somos pocos productores de cacahuate porque no llueve, “si acaso sembramos la mitad de quienes lo hacíamos hace 15 años”.

La producción de cacahuate, explica Daniel, se complica si el productor no tiene yunta propia para trabajar la tierra y familia que le ayude a limpiar el cacahuate y tostarlo.

“Yo como me dedico al campo, sigo sembrando, se dé o no se dé, gracias a Dios siempre ha habido, a lo que nos dé siempre nos conformamos” y la tierra, donde en septiembre cosechó cacahuete, ya la está alistando para sembrar en una o dos semanas maíz y con agua de riego tener elotes en febrero del próximo año.

En otra parcela, donde está por cosechar maíz que se está secando y va a recoger en diciembre, Daniel planea dejar reposar la tierra “y si Dios manda el agua en abril o mayo sembrar cacahuate para tener en la temporada de muertos y diciembre”.

El Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo (CIMMYT) identifica que estados como Morelos, Guerrero, Puebla, Oaxaca y Chiapas son responsables de más del 50 por ciento de la producción nacional de cacahuate, que se consume principalmente como botana y se cultiva en México desde la época prehispánica.

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