En el Día Internacional de los Pueblos Indígenas, la Oficina en México del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU-DH) llamó al Estado mexicano a garantizar que las personas indígenas defensoras puedan ejercer sus derechos en un ambiente seguro, ante los asesinatos y desapariciones sucedidas en los últimos años, principalmente en Oaxaca.
En una comunicación, el organismo internacional sostuvo que los pueblos indígenas de México, adicionalmente a las brechas de desigualdad, marginación y acceso a sus derechos ocasionados por los desafíos estructurales, también enfrentan violencia de diferentes actores, incluidos grupos del crimen organizado, por la disputa del control de su territorio.
Expuso que las personas líderes de los pueblos indígenas están más expuestas a represalias o acciones violentas debido a su visibilidad por la defensa de su territorio y modo de vida.
Además, expuso que su asesinato o desaparición tiene un efecto amedrentador sobre todo al pueblo indígena, que inhibe y dificulta el ejercicio de sus derechos humanos.
Subrayó que la ONU-DH ha registrado desde 2019 al menos 46 casos de personas defensoras indígenas, 43 hombres y tres mujeres, asesinadas o desaparecidas por un posible vínculo con su labor de defensa.
En 32 de los 46 casos –detalló–, las personas defensoras indígenas desarrollaban actividades de temática ambiental. Y de entre estos, 33 defensores indígenas habían sufrido incidentes previos de seguridad, de los cuales 10 fueron denunciados.
Mencionó que la mayor recurrencia de casos se registró en Oaxaca con 20, Chihuahua con cinco, Guerrero con cuatro, Michoacán con igual número y Chiapas con tres.
Precisó que solamente en uno de los 46 casos conocidos por ONU-DH, se ha emitido una sentencia condenatoria en contra de las personas agresoras.
Observó que esta impunidad agrava la discriminación estructural de los pueblos indígenas y las dificultades para el acceso a la justicia.
Destacó que una investigación efectiva y de acuerdo con los estándares de debida diligencia para sancionar a las personas responsables y así rindan cuentas ante la justicia, será el más claro mensaje a estos terribles actos no serán tolerados
Resaltó que la investigación de los asesinatos y desapariciones debe comprender todas las posibles líneas de investigación, incluida la posible vinculación de los crímenes con las actividades de defensa de derechos humanos realizadas por las víctimas, así como la incorporación efectiva de la perspectiva de género e interculturalidad.
Ante esto, la ONU-DH convocó a las autoridades de los tres niveles de gobierno a redoblar sus esfuerzos para crear un ambiente seguro a las personas defensoras, desde un enfoque preventivo y garantizar la no repetición de actos violatorios en contra de personas defensoras.
Aparte de esto, manifestó su profunda solidaridad con las familias de las personas defensoras desaparecidas y sus más condolencias a familiares y amistades de las personas defensoras asesinadas.
