Octavio Vélez
El arzobispo de Antequera-Oaxaca, Pedro Vázquez Villalobos llamó ayer a los católicos, especialmente a los servidores públicos, a no humillar a sus hermanos en el desempeño de su encargo.
“Esa actitud repugna, repugna, porque no es servicio”, afirmó durante la homilía de la misa dominical oficiada en la Catedral de Nuestra Señora de La Asunción.
El mitrado sostuvo que quienes quieran ser los primeros deben ser los últimos y los servidores de todos, para hacerse esclavos e imitar al Señor quien no vino a ser servido, sino a servir y a dar su vida.
“Estas palabras tienen que calar en su interior, en todos, porque esa vanidad, a veces se mete, porque se sienten más preparados”, señaló.
Incluso, reconoció que en la Iglesia Católica algunos obispos, sacerdotes y servidores se sienten más grandes y pretenden obligar a los demás a humillarse ante ellos para pedir favores.
“Dios mío, qué servicio están prestando. Están cerrando las puertas en lugar de abrirlas”, anotó.
Destacó que esta actitud también se presenta en las autoridades civiles, porque existe un buen número de personas quienes condicionan su servicio a los ciudadanos para poder llegar al presidente, al gobernador, al senador y al diputado.
“¡Ay, Dios mío!, ¿qué clase de servidor son?, ¿por qué son unas personas tan ventajosas?, ¿qué es lo que quieren alcanzar? Así como lo entiende Nuestro Señor, ese no es servicio”, apuntó.
De esta manera, demandó hacer las cosas para la gloria de Dios y servir a quienes deben servir con alegría y con gozo.
“Humíllese, bájese tantito, póngase a la altura de ellos, de ellos que están tan limitados en esto y compréndalos, sea paciente y misericordioso, tenga esas vivencias de amor y de ternura”, recalcó.
Vázquez Villalobos dijo que muchos sacerdotes y servidores públicos deben dar ese valor a quienes van en busca de una atención, pues solamente así se podrán parecer a Cristo.
“Nos hace falta a nosotros los sacerdotes, a los servidores de las comunidades, a los servidores públicos, hacer que las personas que vienen a nosotros se sientan con ese valor que tienen, con esa grandeza que son. ¿Por qué humillarlos, por qué despreciarlos?, ¿por qué herirles los sentimientos y el corazón?, ¿por qué ser tan crueles? Despreciando a las personas no nos parecemos a Cristo”, terminó.
Tiempo de esperanza
Al dar por iniciado en Oaxaca el Sínodo 2021-2023 “Por una Iglesia sinodal: comunión, participación y misión”, que abrió el papa Francisco en El Vaticano, el arzobispo Pedro Vázquez Villalobos invitó a los creyentes a participar, a unirse a todas las iniciativas y a fortalecer los vínculos de comunión, para juntos poder realizar con eficacia la tarea evangelizadora, poniendo buenas bases en los proyectos y acciones realizadas, desde la vocación escogida por cada uno.
“Es un tiempo de mucha esperanza para nuestra iglesia oaxaqueña”, anotó.
Además, pidió dejarse animar por Jesús con un corazón bien dispuesto, para que desde sus familias se promuevan los buenos valores.
“Aceptemos la invitación que Jesús nos hace y a pesar de nuestras limitaciones, seamos anunciadores del Evangelio de la vida, dejemos nuestras falsas seguridades y pongámonos en camino, con la esperanza de que algo nuevo está surgiendo”, asentó.
“Esa actitud (de humillar a las personas) repugna, repugna, porque no es servicio”.
Pedro Vázquez Villalobos
Arzobispo de Oaxaca
