La Ley Seca, aplicada durante los procesos electorales, es un golpe duro a los restaurantes en Oaxaca. De acuerdo con la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera y Alimentos Condimentados (Canirac), los ingresos de estos negocios llegan a caer entre un 30 y un 50 por ciento debido a la prohibición temporal en la venta de bebidas alcohólicas.
Ante este escenario, Andrea Sánchez, presidenta de la Canirac en Oaxaca, señaló que la organización solicitó al municipio de Oaxaca de Juárez permitir la venta controlada de alcohol durante el fin de semana electoral, pero la respuesta fue negativa.
“Pedimos que nos permitieran vender hasta tres copas por comensal acompañadas de alimentos. No estamos hablando de bares, ni de consumo excesivo, sino de venta moderada en un espacio regulado”, explicó.
En otros lugares del país, como la Ciudad de México, los restaurantes han logrado excepciones similares para poder operar con normalidad durante los comicios. Sin embargo, en Oaxaca de Juárez, la solicitud fue rechazada por el Ayuntamiento,
Andrea Sánchez reconoció que la situación es crítica para el sector, pues desde enero las ventas han ido a la baja. “Estamos en temporada baja y la ley seca nos remata. Lo que buscamos es al menos mantenernos a flote, cubrir los gastos fijos”, dijo.
De acuerdo con sus cálculos, un restaurante con cocina típica oaxaqueña en el Centro Histórico puede registrar una baja del 30 por ciento en afluencia, pero en el caso de marisquerías o establecimientos en zonas turísticas, la caída puede llegar al 50 por ciento.
“Prohibir el alcohol no evita que la gente beba. Lo que pasa es que muchos se abastecen desde antes en depósitos o compran en expendios clandestinos. Nosotros ofrecemos un consumo controlado y acompañado de alimentos. No incentivamos el exceso, solo queremos que se considere la realidad del sector”, subrayó.
La Canirac Oaxaca cuenta actualmente con 120 restaurantes afiliados, de los cuales una parte importante se encuentra en la capital y en la región de la Costa, zonas donde se percibe más fuerte el impacto económico.
Andrea Sánchez concluyó haciendo un llamado tanto a las autoridades como a la ciudadanía, para que se busquen alternativas que beneficien a todos. “No queremos violar la ley, solo pedimos que se nos escuche y se nos tome en cuenta como parte del motor económico local”.
“Estamos en temporada baja y la ley seca nos remata. Lo que buscamos es al menos mantenernos a flote, cubrir los gastos fijos”.
Andrea Sánchez, presidenta de Canirac Oaxaca
