La apertura de la supercarretera al Istmo de Tehuantepec representa una oportunidad histórica para que las y los oaxaqueños den el salto de ser únicamente mano de obra a convertirse en inversionistas, destacó Ernesto Gutiérrez Jiménez, vicepresidente de la Cámara Nacional de Comercio (Canaco), luego de la inauguración encabezada por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum.
La supercarretera coloca a Oaxaca en un nivel de importancia más alto dentro del país porque complementa un proyecto estratégico como lo es el Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec (CIIT).
“Tomando en consideración la riqueza del estado distribuida en las ocho regiones, el Istmo había quedado de alguna forma aislada o un tanto difícil de comunicar. Ahora esto permite que se pueda tener acceso más rápido a estas regiones, se puedan conocer y promover los atractivos turísticos. También en el área económica, con el corredor transístmico, de alguna forma será una vía estratégica y benéfica para todos”, resaltó.
El empresario oaxaqueño celebró que después de tanta espera y tiempo, haya quedado habilitada para sumar a la infraestructura carretera y conectividad que facilitará el desarrollo a las comunidades.
“Esto es muy importante no sólo porque conecta a la capital del estado con la zona del Istmo, sino que nos hace más corto el recorrido desde cualquiera de las ciudades vecinas”, apuntó.
Esta obra carretera tuvo una inversión de 32 mil 977 millones de pesos y conectará a la capital del estado con el Istmo en un menor tiempo.
De esta manera, el traslado pasará de cuatro horas y media a dos horas y media, lo que favorece a más de 1.4 millones de personas en conjunto con el Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec.
El trazo es de dos carriles de circulación de 3.5 metros de cada lado, tiene acotamientos externos de 2.5 metros. Además de 20 entronques, 65 puentes, 15 puentes inferiores vehiculares, 10 túneles, 14 viaductos y dos casetas de cobro.
Gutiérrez Jiménez resaltó que, lejos de considerarse una baja de turismo para la capital como ocurrió con la supercarretera a la Costa, debe de verse como una oportunidad de generar mayor desarrollo y de que haya oaxaqueños inversionistas.
