JUCHITÁN, Oaxaca.- La travesía de Rebeca, una ciudadana de Costa Rica de 25 años de edad, que viaja sola por el territorio mexicano, ha sido la peor parte desde que salió de su país, hace poco más de un mes.
Con la decisión puesta en llegar a los Estado Unidos, la joven costarricense se sumó a una caravana para sentirse protegida y asegura que cruzar el suelo chiapaneco casi le cuesta la vida.
“Ha sido fatal, fui secuestrada dos veces. Ha sido horrible; llegando a México nos sacaron 250 dólares y antes de entrar nos habían quitado 85 dólares por persona”.
Asegura que tienen que darse prisa para llegar a la frontera norte, para intentar cruzar antes de que Donald Trump, ganador de las pasadas elecciones en la Unión Americana, asuma el poder y cumpla con lo prometido en campaña.
“Siempre dijo que si él ganaba, la entrada de todos los migrantes se iba a poner súper difícil, pero con el favor de Dios vamos a entrar antes de que él llegue”.
Reveló que mientras tanto, ella ya hizo los trámites en el portal de CBP-One y espera que la cita sea antes. Rebeca pretende llegar al estado de Oregon, donde tiene familia que la espera.
Carlos es otro joven de Ecuador que viaja solo, al igual que Berenice; asegura que en México tratan mal a los migrantes, que tienen que andar a la defensiva para evitar ser extorsionados por las propias autoridades.
De igual forma, tiene el propósito de llegar lo más pronto posible a Estados Unidos, pues su familia tiene puestas las esperanzas en él, para encontrar un trabajo y les envíe dinero para su sustento.
“El camino es larguísimo. No piensen que es fácil. Acá pasas hambre, frío”, asegura.
