Ana Lilia Pacheco
Desde hace 10 años, don Manuel Chávez, presidente de la asociación civil Salvando Vidas, ha colocado tapas de registros de drenaje que habían sido robadas o se rompieron por falta de mantenimiento, quitado obstáculos del camino y colgado señales de precaución con el fin de evitar accidentes en las calles del Centro Histórico.
Por ello, el próximo 3 de diciembre realizará el quinto “tapatón”, con el que pretende evitar que transeúntes y personas con discapacidad caigan en estos hoyos, y evitar accidentes, que es la razón por la que él comenzó con esta labor altruista.
Eligió esta fecha debido por ser el Día Internacional de las Personas con Discapacidad, pues afirma que hay varias personas de este sector de la población que prefieren no salir debido a la falta de mantenimiento que hay en las calles de la capital.
El presidente del grupo Salvando Vidas detalló que las 25 tapas que colocarán en el Centro Histórico fueron donadas por una empresa de productos de electricidad con la que ha trabajado desde hace años y aunque lamentó que con eso no cubren el total necesario, es un avance para generar un cambio.
Abundó que ya son más de 700 tapas de registro las que ha colocado durante cada Tapatón y en otras ocasiones, por lo que espera que más personas puedan aportar o ayudar a su labor.
Señaló que aunque es una labor que deberían realizar las autoridades municipales y estatales, así como empresas privadas de telefonía o la Comisión Federal de Electricidad (CFE), todas hacen caso omiso a los obstáculos viales que provocan.
Compartió que el Tapatón arrancará el próximo 3 de diciembre a las 10:30 de la mañana en la esquina de las calles de Humboldt y Reforma donde van a colocar tres tapas en ese lugar, ya que están en mal estado.
“Nosotros tenemos que hacer algo porque ni el municipio ni las empresas que ocupan la calle para meter sus cables no hacen nada”, expuso.
Don Manuel afirmó que pueden realizar aportaciones como pedazos de varilla, cemento o alguna herramienta con el fin de poder hacer más tapas de registros y evitar más accidentes que pueden ser peligrosos y graves.
Admite que debido a que no reciben alguna remuneración, muchos de los colaboradores dejan de participar en las actividades; no obstante, él sigue haciéndolas ya que afirma que “hay mucho por hacer”.
