Crecer al ritmo de los acordes de la guitarra que le tocaba su padre, Marcelo González, motivó a Marcela González Guerrero (1989, Santa María Huatulco) a profesionalizarse como música y comenzar un proyecto de formación en guitarra clásica de niñas, niños y adolescentes de su comunidad.
Ocho años después, 13 niñas y 10 niños de 7 a 18 años ofrecerán este martes en el claustro bajo del Museo de las Culturas de Oaxaca un concierto como Mi Casa de Música, Orquesta Infantil y Juvenil de Guitarra Clásica.
Entrevistada antes del viaje, Marcela saborea la satisfacción de la presentación en puerta, pero aclara que ese no era el objetivo de su proyecto, sino lograr que a través de la guitarra clásica niñas y niños conozcan que hay otras posibilidades para salir adelante y adquieran una sensibilidad que les acompañe en el lugar donde decidan vivir.
“Mi objetivo es que a través del arte se sensibilicen y si se van de la comunidad, se lleven su guitarra y la música sirva de inspiración para formarse como mejores seres humanos”, revela.
Proyecto comunitario
Que su padre Marcelo sea músico facilitó que Marcela aprendiera a tocar instrumentos musicales a temprana edad y para el año 2015 concluyó su formación profesional en el Conservatorio de las Rosas de Morelia Michoacán.
Gracias a una beca continuó en el Conservatorio del Liceu en la Ciudad de Barcelona, España sus estudios de máster en Interpretación de la música clásica y contemporánea.
Con todo lo aprendido, Marcela gestionó la compra de diez guitarras y en un restaurante habilitó la enseñanza de la guitarra clásica, un proyecto comunitario que nombra como Mi Casa de Música, similar a uno de flauta barroca que años atrás impulsó su padre en Huatulco.
“Toda mi infancia la recuerdo con música y el proyecto se llama Mi Casa de Música, porque quisiera que todo mundo pueda vivir la música como yo y entender la importancia que tiene nuestro ambiente y con quién interactuamos”, reflexiona.
Motivar
Raúl Martínez Acevedo, ex alumno de la maestra Marcela y quien ahora cursa el ciclo propedéutico en la Facultad Nacional de Música de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) tiene claro que la enseñanza que recibió de la maestra Marcela no sólo pretendía que sepan de música, “sino formarnos como personas”.
En su caso, Raúl inició clases de música con la maestra Marcela a distancia, una parte por la pandemia de COVID-19 y otra porque su familia vive en la ciudad de Oaxaca.
“Yo inicié mis estudios de música porque mi mamá y mi papá son músicos, pasé por percusiones y trompeta, pero me interesó la guitarra y la maestra me ayudó mucho, sobre todo con su motivación para el crecimiento personal y musical, educa a base de mucha paciencia, perseverancia y amor a la música”, recuerda Raúl.
Con método
Como Raúl, Tania Desirée Martínez Álvarez también quiere estudiar música y actualmente realiza los exámenes para su ingreso a la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca.
“A los 11 años comencé a tomar clases de guitarra clásica con la maestra Marcela y a pesar de que llevaba dos años tocando música popular con guitarra, descubrí que no sabía nada de notas porque no era capaz de leer una partitura”, admite Tania.
Después de estudiar su bachillerato en el Centro de Educación Artística (Cedart) Miguel Cabrera, en la ciudad de Oaxaca, Tania se tomó un año sabático y regresó a recibir clases en Mi Casa de Música.
Tania es parte de los 25 integrantes de la Orquesta Infantil y Juvenil de Guitarra Clásica que se presentarán este martes para mostrar que con guitarra clásica se puede interpretar música popular como los sones y chilenas de Huatulco con los arreglos del profesor Rodrigo Neftalí López.
Ir más allá
“La orquesta no tiene nada que ver con una rondalla, se trabaja una parte diferente y al reunirnos todos se arma la armonía, hay guitarra de primera a cuarta y las que hacen los bajos”, describe la maestra Marcela.
Y analiza: “La música clásica no está peleada con la regional, pero la necesitamos sacar de los salones que la hacen parecer un arte de elite, integrarla a la comunidad, un proceso que comienza con sensibilizar a madres y padres, para después incluir a otros integrantes de la familia”.
Más allá de enseñar a tocar con método una guitarra, la maestra Marcela busca compartir entre la comunidad de Huatulco la sensibilidad artística que es un transformador de realidades, como ya lo empezó a hacer con tres generaciones y la integración de la orquesta que se presentará este martes en el Museo de las Culturas de Oaxaca.
A detalle
- Marcela González Guerrero inició en 2007 sus estudios profesionales de Música en el Conservatorio de las Rosas de Morelia Michoacán.
- Es máster en Interpretación de la Música clásica y contemporánea por el del Conservatorio del Liceu en la Ciudad de Barcelona, España.
- En el año 2017 comenzó el Proyecto Comunitario "Mi Casa de Música".
- En el año 2020 comenzó su capacitación en Pedagogía Musical para ser miembro de la Asociación Mexicana y latinoamericana de la Metodología Suzuki.
“Mi objetivo es que a través del arte se sensibilicen y si se van de la comunidad, se lleven su guitarra y la música sirva de inspiración para formarse como mejores seres humanos".
Marcela González Guerrero, maestra de guitarra clásica
