Después de un proceso de reflexión colectiva, el Frente Indígena de Organizaciones Binacionales-California (FIOB-CA) determinó separarse oficialmente del FIOB-Oaxaca y declaró públicamente su autonomía organizativa y política
En una comunicación, la organización, integrada por migrantes indígenas originarios de Oaxaca y Guerrero en los Estados Unidos, dio a conocer que la ruptura obedece múltiples factores políticos y éticos, sobre todo, por la falta de comunicación y coordinación con el FIOB-Oaxaca desde la designación de Ezequiel Rosales Carreño como coordinador binacional en octubre de 2020
Expuso que el FIOB-California tampoco fue consultado ni tuvo participación en las decisiones internas recientes relacionadas con la representación binacional y por la documentación de denuncias graves sobre la participación del FIOB-Oaxaca en el reclutamiento de personas bajo el programa H-2A, dirigido a empleadores estadounidenses para contratar a trabajadores extranjeros en actividades agrícolas temporales o estacionales.
Explicó que el aumento acelerado del reclutamiento H-2A ha desplazado a trabajadores migrantes irregulares quienes históricamente han sostenido la economía agrícola en California.
Además, precisó que el reclutamiento H-2A ha generado graves consecuencias, entre estas, pérdida de empleo, reducción de salarios, falta de acceso a vivienda y en algunos casos, desalojos en sus viviendas.
Detalló que también se ha documentado la retención de salarios, condiciones laborales precarias y represalias contra quienes intentan organizarse.
Aparte de esto, subrayó que este modelo de reclutamiento incrementa la vulnerabilidad de las comunidades y contribuye a procesos de detención y deportación.
También, resaltó que la presencia de mano de obra más vulnerable bajo el H-2A genera presión y explotación dentro del mercado laboral local.
De esta manera, destacó que el uso de la estructura organizativa de FIOB para reclutar mano de obra bajo condiciones opacas y desiguales representa una traición a sus principios fundacionales, porque estas prácticas atentan contra los derechos laborales y humanos de las comunidades.
Ante esto, el FIOB-CA declaró públicamente su autonomía organizativa y política e hizo un llamado a construir una coalición amplia de organizaciones indígenas, comunitarias, sindicales y de derechos humanos que compartan una visión común sobre el trabajo digno y la soberanía laboral de las comunidades migrantes.
