Citlalli López Velázquez
El ligero crecimiento económico registrado en Oaxaca no se ha reflejado en una recuperación económica en las familias.
“No están logrando cubrir sus necesidades básicas”, señaló la economista y catedrática de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca (UABJO), Ana Luz Ramos Soto.
La especialista indicó que la inflación, es decir el encarecimiento de los productos básicos ha sido uno de los principales elementos que no ha permitido que las familias vayan saliendo de la crisis profundizada por el virus SARS-CoV-2 (COVID-19)
En la recta final de este 2021, las familias podrían enfrentar mayores dificultades, principalmente por el desgaste que ha representado el tema de salud, advirtió.
Recientemente el Gobierno de Oaxaca informó que la entidad registró un crecimiento económico del 4.5 por ciento, colocándose como la entidad con mayor avance en este indicador en el país.
"Tuvieron que cancelar algunos servicios"Ramos Soto destacó que dicho crecimiento estuvo impulsado por el sector primario no terciario, que es en donde se sustenta principalmente la economía del estado.
“Las actividades del sector primario son de baja rentabilidad porque son de autoconsumo. No es que genere un dinamismo en la económica del estado de Oaxaca”, declaró.
Las condiciones de vida de la población no han mejorado -expuso-, por el contrario, tuvieron que prescindir de algunos servicios o productos en su hogar.
“Tuvieron que cancelar algunos servicios para cubrir sus necesidades básicas. Los indicadores señalan que creció la economía, pero no están reflejados en la calidad de vida de la población. No se ve un desarrollo”, sostuvo.
La catedrática destacó que a la par incrementaron los niveles de pobreza alimentaria aun cuando la mayoría de la población reporta tener un empleo.
El cambio de semáforo epidemiológico a verde a partir de este lunes -consideró- no incidirá en ayudar a que la población recupere ingresos porque están arrastrando deudas importantes generadas por haber tenido dentro de la familia a uno o a más integrantes contagiados por COVID-19.
En un sondeo realizado por Ramos Soto entre la población en general, encontró que uno de los gastos al que las familias destinaron mayor cantidad de dinero fue a las medicinas.
La población -advirtió- tiene que estar preparada para enfrentar una cuarta ola de contagio al cierre del año, la cual podría afectar principalmente a población adolescente y joven debido a la variante Mu.
“Tuvieron que cancelar algunos servicios para cubrir sus necesidades básicas. Los indicadores señalan que creció la economía, pero no están reflejados en la calidad de vida de la población". Ana Luz Ramos Soto, Catedrática de la UABJO.
