En el Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO) no existe transparencia en la distribución de las plazas de jornada en el nivel de educación básica, aseguró ayer el investigador Samael Hernández Ruiz.
El ex asesor general del IEEPO sostuvo que la asignación de plazas de jornada ha crecido considerablemente desde el 2015, pero ha faltado transparencia en su entrega, porque “nadie sabe dónde han quedado”.
Con esto, la Secretaría de Educación Pública (SEP) “está pagando a ciegas y eso, no es ningún secreto”.
Expuso que la Sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), cuando exige la aplicación de una auditoría al IEEPO, se ha olvidado precisar cómo se están utilizando esas plazas de jornada.
Además, observó que resulta extraño el desinterés del Congreso del Estado por revisar este tema, a pesar de su importancia.
También, destacó que la educación indígena en el actual gobierno, “está prácticamente abandonada, aunque en el discursos políticos reivindican a los pueblos originarios”.
De igual manera, mencionó que si esta administración estatal no atiende el rezago educativo e incrementa un grado de escolaridad en promedio, “no habrá cumplido su tarea”.
S-22, también responsable de la mala educación
A su vez, el ex secretario técnico de la Sección 22, Claudio Flores Osorio subrayó que el IEEPO necesita una auditoría integral para conocer el destino de los recursos financieros y las plazas de jornada, porque “ha habido una opacidad tremenda”.
También, cuestionó que la designación de los titulares de la dependencia, así como de las coordinaciones y unidades, se hacen “por coyuntura o por relación política”, porque carecen de un perfil educativo.
Aparte de esto, admitió que la Sección 22 del SNTE tiene una gran responsabilidad en la ubicación de Oaxaca en los últimos lugares de los indicadores educativos.
“El primer responsable es el IEEPO, pero en un proceso de autocrítica, el magisterio también tiene una cuota alta de responsabilidad”, asentó.
