El delito de extorsión se ha convertido en el principal freno para la inversión y la supervivencia de las micro, pequeñas y medianas empresas (MiPyMEs) en el país, así lo aseguró el presidente nacional de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), Juan José Sierra Álvarez.
En conferencia de prensa con medios de comunicación, presentó datos de la última encuesta "Data Coparmex", los cuales revelan una cruda realidad: uno de cada dos socios del organismo ha sido víctima de al menos un delito en el último año.
El líder empresarial subrayó que la extorsión ha aumentado, pasando del tercer al segundo lugar entre los delitos que más afectan al sector, solo por debajo del robo de mercancía.
Calificó la situación como "desbordada", ya que en la última década el delito de extorsión ha aumentado un 78 por ciento.
Además, aseguró que es preocupante que casi el 97 por ciento de las extorsiones no se denuncien, principalmente por el miedo a represalias y la profunda desconfianza en las autoridades, y que el 68 por ciento de las extorsiones sean telefónicas, y la gran mayoría de estas llamadas provengan de los centros penitenciarios del país.
"La extorsión es el delito que mata a la MiPyME; con un solo evento las hace cerrar y conlleva la pérdida de todo el patrimonio. Tiene de rodillas a miles de empresarios", aseguró.
Lamentó que las condiciones de violencia en el país generen una respuesta negativa en los empresarios, ya que, según datos del organismo, 6 de cada 10 empresas consideran que no es un buen momento para invertir en México.
Ante este panorama, Coparmex urgió a los congresos estatales a armonizar sus leyes con la nueva Ley General de Extorsión, para que las fiscalías cuenten con departamentos especializados y se prohíban de manera efectiva las señales de telefonía en los penales.
