Pegado al ataúd el cartel lo expresa todo: ¡Justicia para Aidé! El pasado lunes 25 de julio, mientras se celebraba la Guelaguetza en Oaxaca, Aidé Hernández, víctima de feminicidio recibía el último adiós tras casi un mes de agonía.
El 28 de junio, hombres armados la hirieron de gravedad. Ella caminaba rumbo a su casa en el Fraccionamiento El Rosario cuando los agresores salieron al paso.
Hasta el momento nada se sabe de sus asesinos.
“El caso de Aidé no es un hecho aislado, este sistema sigue negándonos el derecho a vivir libremente, visten a Oaxaca de Progresista y presumen su hospitalidad, pero ocultan las cifras que se acumulan de mujeres asesinadas, violentadas, desaparecidas, nosotras no le importamos y eso queda claro”, escribieron integrantes de La Campamenta, colectiva feminista que ha dado acompañamiento.
Tras el ataque y varios días de luchar por su vida, Aidé falleció en el hospital el sábado 24 de julio.
Familiares, amistades y activistas convocaron a asistir al funeral con pancartas de exigencia de justicia, pues no sólo hay impunidad en el caso, también negativa de las autoridades a investigar como feminicidio.
Su familia denunció que previo al atentado Aidé había recibido amenazas sin embargo ya no alcanzó el tiempo para realizar una denuncia formal.
Crimen durante fiestasLas autoridades abrieron la investigación como homicidio calificado.
A través de sus redes sociales, La Campamenta escribió “Mientras ayer celebraban la Guelaguetza, nosotras enterrábamos a Aide víctima de feminicidio. Mientras celebraban la Guelaguetza reprimieron a María Elena Ríos, sobreviviente, ante los ojos de miles de espectadores, los mismos que son testigos del incremento de Violencia feminicida y contra las mujeres pero que tampoco hacen nada”.
Y agregaron: “Al Gobierno de Oaxaca no le importamos, no respetan nuestra legítima protesta, nos reprimen. Sus políticas públicas para prevenir y erradicar la violencia machista están en un papel que se guarda, y el cual les valida para seguir enriqueciéndose con presupuesto que nunca llega a quienes debería. Deseamos que a toda esa gente indolente no les sucedan estas violencias para ser empáticas, pero estamos en México un lugar donde cada día asesinan a 10 mujeres, y eso nos puede suceder a cualquiera”.
Tras el sepelio el cuerpo de Aidé fue llevada al panteón en donde colocaron pancartas con las leyendas “Justicia para Aidé”, “La Cabeza en alto, por nada la agaches”.
