Para evitar que la Comisión Federal de Electricidad (CFE) corte el suministro de energía eléctrica con la que bombean agua para servicio doméstico, desde el pasado 1 de enero habitantes de Santa María Roaló, Trinidad Zaachila resguardan el pozo que les abastece
Paralelamente otro grupo se desplazó a las oficinas de la CFE ubicadas en San Felipe del Agua en la capital del estado para conocer las razones por las cuales de un mes a otro la tarifa pasó de los 10 mil a los 100 mil pesos.
Juventino Delgado Sánchez, quien forma parte del Consejo de Vigilancia de la Agencia Municipal, indicó que al revisar el consumo de la energía no encontraron justificación que dé pie al incremento tan exagerado del recibo ya que el volumen del agua es el mismo que en los meses pasados.
Del suministro que proporciona el pozo ubicado en el paraje Camino hacia el Panteón, dependen 2 mil 500 personas para sus labores domésticas y consumo humano.
Los habitantes indicaron que se mantendrán en el resguardo del lugar hasta que se aclare la situación pues confiaron en que hubo una mala lectura del medidor o algún otro error que les permitirá llegar a un acuerdo con la CFE.
“No nos estamos negando a pagar simplemente queremos que se revise el cobro porque nos parece excesivo y no tenemos los recursos para solventarlo”, manifestó.
De acuerdo a lo anunciado por la Comisión Reguladora de Energía (CRE), a partir del primer mes del 2019, las Tarifas Finales de Suministro Básico de energía eléctrica para los usuarios del sector industrial, de servicios y comercial, tendrán un aumento de 0.41 por ciento. Lo anterior quedó asentado en los acuerdos A/063/2018 y A/064/2018. Según lo indicado, la metodología no impacta a los sectores doméstico y agrícola.
