El estado en que se encuentran algunos edificios afectados por el terremoto de septiembre de 2017 en Juchitán de Zaragoza representan un verdadero riesgo para la ciudadanía que, sin medir el peligro, transita a un costado de estos inmuebles dañados.
Los edificios lucen abandonados por sus propietarios y presentan daños que pueden provocar situaciones peligrosas para los vecinos y los peatones, sobre todo si se llegara a presentar un nuevo sismo de considerables magnitudes como el registrado el pasado sábado en los Valles Centrales.
Algunas partes de los edificios dañados como cornisas, balcones, o incluso, partes de la estructura, pueden caerse y provocar serias lesiones a los peatones, las cuales podrían ser mortales.
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“La verdad es un riesgo porque está ya dañado, tiene cuarteaduras, necesitamos que alguien nos ayude para que se haga algo porque sí, la mera verdad está en malas condiciones y ya ven que ha habido temblores. Acá en el patio juegan mis hijos y es un riesgo el que ellos corren”, señaló Andrea Villalobos Luna, vecina de un inmueble dañado.
Además del riesgo de desplome o del desprendimiento de partes de los edificios por los temblores, los vientos fuertes que soplan en la región con velocidades superiores a los 120 kilómetros por hora también podrían provocar una tragedia.
“Aquí hay mucho viento y pues si se puede venir para abajo, sí, entonces pues si le pedimos a las autoridades que vengan y que puedan tumbar la casa por la seguridad de nosotros los ciudadanos que pasamos por aquí”, aseguró la señora Cirila Jiménez López.
Las autoridades municipales de Protección Civil aseguran que están trabajando con los propietarios de estos inmuebles, para reducir el riesgo de accidentes.
“La verdad es un riesgo porque está ya dañado, tiene cuarteaduras, necesitamos que alguien nos ayude para que se haga algo porque sí, la mera verdad está en malas condiciones y ya ven que ha habido temblores. Acá en el patio juegan mis hijos y es un riesgo el que ellos corren”.
Andrea Villalobos Luna, habitante
