El Congreso aprobó una adición a la Ley de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes del Estado de Oaxaca, a fin de que las autoridades penitenciarias adopten las acciones tendientes a proporcionar las condiciones de vida para el sano desarrollo de niños y niñas que viven con sus madres reclusas.
Asimismo, que el estado garantice a las madres en reclusión de información periódica del estado de salud de sus hijos y, además, los infantes cuenten con información de los programas sociales que proporcionen las condiciones para su sano desarrollo.
La iniciativa propuesta por la diputada Lizzet Arroyo Rodríguez, señala que las niñas y niños que viven en los reclusorios están en una lucha constante por su supervivencia, ante el riesgo de no poder aprovechar plenamente su vida, ni poder desarrollarse integralmente, pues no hay procedimientos de atención psicológica previa ni posterior, lo cual genera daños a su salud mental.
Añade que, ante tal circunstancia, los centros de internamientos deben de cumplir con las condiciones para el desarrollo integral de niñas y niños, ya que la integralidad es un proceso multidimensional que por lo menos considera condiciones cognitivas, artísticas, culturales, comunicativas, personales y sociales; de tal manera que en su conjunto puedan construir conocimiento y producir nuevos saberes; deben desarrollar capacidades para crear y expresarse a través de múltiples lenguas, afianzar su personalidad y relacionarse con su entorno.
Subraya que el estado debe garantizar en todo momento el interés superior de la niñez, como lo reconoce y protege el artículo 4 en su párrafo noveno de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos; y que las autoridades y el estado están obligadas a llevar a cabo medidas especiales para niños y niñas con madres privadas de su libertad.
