La presidenta de la Alianza Empresarial y Comercial de Oaxaca (AECO), Esther Merino Badiola, advirtió que la instalación de comercio en la vía pública, como recientemente en la calle de Reforma, representa una afectación generalizada tanto para residentes como para negocios establecidos, especialmente en temporada alta como las fiestas de julio.
En entrevista, señaló que, si bien es positivo que se haya retirado a los comerciantes del área del “Pañuelito”, el problema persiste porque “siempre benefician a unos y afectan a otros”.
“Ya es momento de que la autoridad tenga aciertos. Hay quienes sí lo necesitan, pero también hay quienes hacen su agosto. Muchos artesanos no pueden pagar estos espacios porque se vuelven demasiado caros”, expresó.
En este sentido propuso que se habiliten espacios alternativos como el Centro de Convenciones, la Plaza de la Danza, el estacionamiento del Cerro del Fortín o el Parque Primavera para tener orden y no genera afectación.
Merino Badiola denunció que desde la administración del expresidente municipal Francisco Martínez Neri se permitió que ciertos liderazgos —que se dicen del comercio establecido pero en realidad operan en el ambulantaje— lucren con la ocupación de la vía pública. Según datos que conocía previamente, los espacios llegaron a venderse entre 8 mil y 10 mil pesos, aunque no tiene cifras actualizadas.
“Es lamentable que a los verdaderos artesanos los hayan dejado fuera. Muchos vienen de otros municipios y se les cobra por espacios que antes eran gratuitos”, comentó.
Respecto al impacto económico, dijo que muchas empresas han cerrado y otras esperan con dificultad la temporada alta. Aseguró que el turismo se ve atraído por estas ferias informales y eso disminuye las ventas en mercados y comercios establecidos, que sí pagan impuestos y generan empleo.
En materia de rentas comerciales, señaló que en el centro de la ciudad no hay regulación; los precios se determinan por oferta y demanda.
“Una renta puede costar desde 450 pesos por metro cuadrado o más. Y aún con el negocio cerrado, tienes que seguir pagando”.
También cuestionó que, mientras los negocios establecidos deben cumplir con múltiples requisitos, permisos y normativas obsoletas —como contar con cajones de estacionamiento por cada 10 metros cuadrados en zonas ya saturadas como Xochimilco, Jalatlaco o el Centro—, el comercio informal goza de facilidades e impunidad.
“No hay políticas públicas que incentiven al emprendedor. En cambio, hay muchas trabas para abrir un negocio, desde el primer día. En contraste, hay quienes no pagan impuestos ni cumplen con reglamentos, y eso genera un acuerdo de facto con las autoridades”, afirmó.
