Pasar al contenido principal
x

Colorido adiós a los Fieles Difuntos en Oaxaca

fiestas_dia_de_muertos
Foto(s): Mario Jiménez Leyva
Giovanna Martínez

La banda entonaba la canción "Dos Botellas de Mezcal" del autor Moisés Valladares, en aquel camposanto donde la familia Velasco se había reunido para convivir durante las últimas horas -de acuerdo con la creencia- de la visita de los fieles difuntos al mundo terrenal. 

Don Adrián se había adelantado en el camino, pero su recuerdo continuaba presente en todos aquellos hijos y nietos que lo conocieron; en la tumba no faltaron los tamalitos, el mezcal y la cerveza, así como las risas, cantos y recuerdos, además de una que otra lágrima. 

“Hasta el próximo año, padre”, le susurró su hijo Felipe, quien viajó desde la semana pasada desde el Istmo de Tehuantepec con la intención de pasar estas fechas con la familia. 

 

De esta manera, cientos de familias se despidieron de padres, madres, hijos, hermanos, amigos y familiares que se adelantaron en el camino.

Con la velada, iniciaron las festividades

La visita a los panteones es una de las actividades que cientos de familias oaxaqueñas realizan durante estas festividades, especialmente el 31 de octubre, que es cuando las familias van a recoger a sus difuntos. 

 

El camposanto se llenó de color, olor y luz, ya que las tumbas son adornadas con flor de cempasúchil y cresta de gallo; se coloca copal en el incensario, además de veladoras o cirios para alumbrar.

Esta actividad es conocida comúnmente como la vela o alumbrada y se realiza la noche del 31 de octubre; consiste en que las familias acuden a los patrones y en un ambiente de algarabía, música, mezcal y comida. 

 

Cada municipio de la entidad celebra de manera particular su velada, pero el significado especial es esperar a los seres queridos que partieron y llevarlos a casa a disfrutar del Altar de Muertos.

Comparsas y muerteadas

Los cohetes y la música de banda anunciaban el recorrido de las comparsas, que se celebraban de manera particular en escuelas, institutos, colonias o barrios donde los asistentes se disfrazan o se pintan de calaverita. 

 

Las muerteadas, por otro lado, se llevaban a cabo en municipios como los del Valle Eteco, donde además del disfraz, la música es pieza fundamental, ya que se escucha durante 20 horas ininterrumpidas.

Una de las comunidades que ha dado muestra de las muerteadas a nivel internacional es Soledad, Etla, comunidad que se divide en tres barrios importantes; uno de ellos, es el barrio de arriba y en cada muerteada, los integrantes no escatiman en gastos, pues esta es una de sus máximas festividades. 

 

Estas actividades también tienen su octava y su dieciseisava, ya que también las mujeres salen a las calles para la celebración de su muerteada. 

El gobierno de Oaxaca y municipio dieron muestra de estas actividades a los visitantes, ya que durante las principales calles de la capital, las muerteadas y comparsas se llevaron a cabo.

"Hasta el próximo año"

Cientos de oaxaqueños y visitantes disfrutaron de una veintena de actividades programadas para estas fechas especiales, entre las que se encontraban actividades culturales, gastronomía, comparsas, muerteadas y tradición. 

 

Este fin de semana, se espera que los visitantes regresen a sus lugares de origen y se lleven consigo un recuerdo de las tradiciones que se viven a flor de piel en Oaxaca. 

Desde la intimidad del hogar se recordó a los fieles difuntos con una fotografía colocada en un altar rodeado de flor de cempasúchil y con la compañía de los seres queridos que degustaron de una gallina, mole negro y arroz, así como un chocolatito y su pan de muerto. 

No cabe duda que Oaxaca es uno de los máximos exponentes de la tradición de Día de Muertos, ya que pese a los años, la economía y los altibajos de la vida, la celebración en memoria de los que ya no están, se lleva a cabo religiosamente en cada uno de los hogares que le dan vida a esta festividad. 

Noticias ¡Cerca de ti!

Conoce los servicios publicitarios que impulsarán tu marca a otro nivel.