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“Chander”, joven ultimado por policías, lleva años esperando justicia

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Foto(s): Cortesía
Citlalli López Velázquez

Victoria Gómez lleva cuatro años y tres meses cargando en su pecho el dolor del asesinato de su hijo. Alexander Martínez Gómez de 16 años de edad, promesa del futbol, fue privado de la vida por elementos de la policía municipal de Acatlán de Pérez Figueroa. Actualmente hay un policía sentenciado a 40 años de prisión, pero la justicia sigue incompleta.

“A mi hijo nada me lo va a devolver, pero no me voy a rendir hasta que todos los involucrados paguen”. Las palabras de Victoria son una promesa inquebrantable.

El 9 de junio de 2020, Alexander y sus amigos se dirigían a comprar refrescos a una tienda ubicada en una gasolinera cuando fueron atacados por elementos de la policía municipal que conducían la patrulla 023. 

Chander”, como era conocido, era un joven estudioso y deportista. Estaba becado y jugaba en el equipo de Tercera División Profesional de la Universidad del Golfo de México (UGM). 

En el ataque murió Alexander mientras que uno de sus amigos resultó herido y los otros dos salieron ilesos.

Desde ese momento hasta entonces, la familia de “Chander” ha tocado puertas, caminado en busca de justicia, hasta llegar a Palacio Nacional frente al presidente de México, Andrés Manuel López Obrador para que las investigaciones avancen y tengan resultados.

“Solamente hay un policía que en su momento fue puesto en libertad y con una apelación logramos que volviera a ser detenido. Nosotros hemos tocado distintas puertas en Tuxtepec, en Oaxaca, en la fiscalía. Algunas puertas se nos cerraron y otras se nos abrieron. Nosotros llegamos hasta el presidente Andrés Manuel para que se aplicara la ley”.

 

 

Al perder a su hijo, Victoria Gómez se forjó en valor. Se propuso ser fuerte y tenaz para no desistir a pesar de las amenazas que hasta ahora la mantienen con medidas de seguridad permanentes por el riesgo que corre su vida.

“El dolor de una madre al perder a un hijo de esta forma tan arbitraria nos lleva a ser fuertes. Cuando ellos nacen y los ponen en nuestras manos, te dices: lo tengo que proteger aun sea con mi propia vida. Cuando pasa algo tan horrendo como esto, te vuelves una fiera incansable e inagotable en busca de justicia”.

De esa manera Victoria logró que Rosa Isela Rodríguez, Secretaria de Seguridad y Protección Ciudadana del gobierno de México conociera del caso y consecuentemente el gobierno de Oaxaca lo asumiera como prioritario.

Al no existir aún el delito de ejecución extrajudicial, se determina que el asesinato de Alexander fue un homicidio calificado con ventaja. El policía Sergio Rodríguez ahora cumple con una sentencia de 40 años de prisión.

“El amor de una madre no tiene límites y no tiene fronteras. Yo no me voy a dejar caer, se lo prometí a mi hijo y aquí sigo de pie esperando que la justicia llegue en toda su totalidad para mi hijo”.

 

 

Justicia incompleta 

La investigación sobre el asesinato de “Chander” sigue abierta. Victoria asegura que llevará el proceso hasta el final, aunque pasen varios años más porque todavía hay muchas autoridades responsables señaladas ante la Fiscalía Anticorrupción, entre ellas el director de la policía municipal.

Por otro lado, también hay recomendaciones pendientes que hizo la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca (DDHPO), entonces encabezada por Bernardo Rodríguez Alamilla a la Fiscalía General que hoy encabeza el exombudsman.

“Hemos estado pidiendo y exigiendo como nuevo fiscal, que dé cumplimiento a todos los puntos recomendatorios que en su momento hizo cuando era titular de la defensoría, por ejemplo, que pague todos los demás involucrados, porque fueron cinco policías involucrados en el asesinato de mi hijo”.

También hay tres servidores públicos que omitieron pruebas, servidores públicos que los revictimizaron y maltrataron en distintas ocasiones.

 “Son cuatro policías más tres servidores públicos más tres jueces que se dejaron corromper y dejaron en libertad a un implicado”.

 

 

Herida abierta

La pérdida de un hijo es una herida abierta, punzante todo el tiempo. Una herida que nada puede aliviar, por el contrario, se vuelve más profunda cuando no hay justicia o, como en el caso de Victoria, cuando se suman nuevos casos de abuso.

“Es muy duro para mí lo que sucedió con Diego, nos vuelve a abrir la llaga. Cuando vi el caso de Diego que fue asesinado por policías municipales como lo fue mi hijo, me dio mucha impotencia, mucha rabia y nos preguntamos: ¿En manos de quién está la seguridad?”.

Victoria no puede dejar de sentir indignación por lo cometido contra Diego Paz, joven estudiante asesinado durante un operativo alcoholímetro en Santa Lucía del Camino. “Lamento el dolor que en este momento está sintiendo esa madre porque es un dolor que yo lo viví y que sólo nosotras sabemos lo que es que te arrebaten a un hijo de ese modo”.

Además de hacer un llamado a la Fiscalía de Justicia, Victoria recomendó a la familia de Diego Paz que alcen la voz y busque justicia, que no se dejen vencer ante el miedo o la desesperanza.

“Ellos llevarán ese dolor por siempre. Es un dolor que no se quita con nada. No debemos de tener miedo, debemos de levantar la voz porque estamos en nuestro derecho”.

 

 

“A mi hijo nada me lo va a devolver, pero no me voy a rendir hasta que todos los involucrados paguen”.

Victoria Gómez, mamá de Alexander 

 

Los hechos

  • El 9 de junio de 2020, Alexander y sus amigos se dirigían a comprar refrescos a una tienda ubicada en una gasolinera cuando fueron atacados por policías municipales.

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