A pesar que desde noviembre de 2022 el ayuntamiento de Oaxaca de Juárez había informado que retiraría los residuos sólidos urbanos de la obra inconclusa del cuartel de policías, ubicado cerca del río Salado, este todavía no queda limpio.
El 16 de noviembre del año pasado, vecinos del Fraccionamiento Valle Esmeralda, cercano a este espacio, visitaron el Palacio Municipal para exponer su preocupación sobre este espacio, ya que los olores eran muy fuertes y temían que hubiera un brote de enfermedades entre los habitantes debido a las montañas de desechos que se estaban descargando en ese lugar.
La reciente crisis de la basura ha abierto el diálogo en busca de una solución. Pero en los hechos, la situación del medio ambiente es grave.
— Noticias Oaxaca NVI (@nvinoticiasoax) January 26, 2023
Basta con ver las condiciones en las que se encuentra el Río Salado y el Río Atoyac. pic.twitter.com/i82dSaYYm8
El ayuntamiento utiliza el playón del Mercado de Abasto, ubicado a las orillas del río Atoyac, como centro de transferencia para que los camiones recolectores depositen los desechos ahí para transportarlos a otros estados, pues después de la manifestación, se había prometido no utilizar más la obra negra del cuartel.
De acuerdo con expertos, debido a que el cuartel en obra negra se encuentra a unos metros del río Salado, la acumulación de desechos puede generar que los lixiviados, líquidos tóxicos que gotean de los residuos sólidos, afecten al suelo.
Oaxaca: vecinos del fraccionamiento Valle Esmeralda bloquean las riveras del Río Salado tras aumento de basura y de las enfermedades que se han presentado en las familias. Solicitan el retiro de los desechos que se han depositado en este río como consecuencia de la crisis. pic.twitter.com/uxKD8ZjpG6
— Noticias Oaxaca NVI (@nvinoticiasoax) November 14, 2022
El Ayuntamiento había informado que ese lugar sería limpiado en menos de un mes, pero, durante una entrevista para esta casa editorial que tuvo en enero del presente año con el presidente municipal de Oaxaca de Juárez, Francisco Martínez Neri, señaló que “casi se terminaba de limpiar”.
Desde hace cinco meses, el ayuntamiento carece de un espacio para depositar los residuos sólidos que genera la ciudadanía de la capital oaxaqueña, por lo que ha buscado alternativas para evitar que las calles estén sucias.
Alguna de estas ha sido transportar los residuos inorgánicos a otros estados que el edil capitalino ha asegurado que ya son más de 50 millones de pesos lo que ha costado el traslado realizado desde noviembre del año pasado.
Además, se está utilizando otro espacio en el Centro Histórico para compactar material que no puede ser reciclado y es llevado al Istmo de Tehuantepec para que sea quemado, mientras se encuentra un espacio permanente.
