Octavio Vélez Ascencio
10 de septiembre de 2021// La corrupción no solo es una mala práctica que afecta económicamente a las personas y a los estados, sino también atenta contra los derechos humanos en lo individual y en lo colectivo, aseguró el titular de la DDHPO, Bernardo Rodríguez Alamilla.
El ombudsperson expuso que según el informe de Transparencia Internacional, así como reportes de instituciones, como la Secretaría de la Función Pública, la corrupción impacta entre un cinco y 10 por ciento al Producto Interno Bruto, es decir entre cinco y 10 pesos de cada 100 producidos por la economía, terminan en algún asunto de corrupción.
Explicó que la corrupción genera sociedades más desiguales, pues se ha observado estas prácticas afectan en mayor medida a grupos históricamente vulnerables, como niños, adolescentes, personas mayores, personas con discapacidad, mujeres o personas en situación de reclusión.
Además, subrayó que la corrupción socava la confianza de la sociedad en las instituciones, provocando un círculo vicioso donde se fomenta este tipo de prácticas.
Precisó que este fenómeno no tiene una manifestación única, pues se realiza a través de diversas formas, como por ejemplo, la solicitud de soborno por alguna persona servidora pública como requisito para brindar acceso a algún derecho o servicio.
Aparte de esto, resaltó que la corrupción atenta contra los derechos humanos, pero para combatirla adecuadamente es necesario contar con datos oficiales para poder entender la magnitud del problema.
“Combatir la corrupción implica realizar acciones específicas y medibles, para lo cual se requieren indicadores de avances y resultados de las acciones, ya que aquello que no se mide, no se puede mejorar”, recalcó.
Rodríguez Alamilla dijo que resulta importante colocar dentro de la agenda pública y la toma de decisiones, a las víctimas de este problema, porque desde el enfoque de derechos humanos, las políticas públicas sin tomar en cuenta a las víctimas están destinadas al fracaso.
“Las políticas públicas deben ser planteadas y aplicadas desde un enfoque integral y diferenciado, pues aunque la corrupción afecta a todas las personas, los impactos no son iguales, ya que hay sectores sociales que reciben mayores afectaciones”, terminó.
"Aunque la corrupción afecta a todas las personas, los impactos no son iguales, ya que hay sectores sociales que reciben mayores afectaciones”. Bernardo Rodríguez Alamilla, Titular de la DDHPO
