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Arzobispo evoca a los franciscanos y pide a sacerdotes "ser valientes"

Pedro-Vazquez-Villalobos
Foto(s): Octavio Vélez Ascencio
Octavio Vélez Ascencio

El arzobispo de Antequera-Oaxaca, Pedro Vázquez Villalobos llamó ayer a los sacerdotes a ser valientes y fieles como consagrados a Dios para anunciar el Evangelio, como lo hicieron los primeros doce franciscanos que llegaron a México.

“Hoy, tenemos que ser muy valientes, hoy tenemos que seguir siendo fieles para predicar la palabra de Dios”, asentó.

En la homilía de la solemne celebración eucarística, efectuada en el templo de San Francisco de Asís, en conmemoración de los 500 años de la presencia franciscana, efectuada en el templo de San Francisco de Asís, el mitrado afirmó que los primeros frailes franciscanos seguramente enfrentaron momentos difíciles para transmitir un mensaje de amor, de paz, de vida, de verdad y de gracia, porque se encontraban en tiempos de conquista y ambientes no propicios.

“Era difícil, sin embargo, no desmayaron, porque estaban muy comprometidos con el Señor. Estaban convencidos del llamamiento de Dios para ir a anunciar el Evangelio a tierras desconocidas. Estaban enamorados del Señor Jesucristo”, aseveró.

 

 

Sostuvo que los primeros doce franciscanos experimentaron las vivencias intensamente con los pueblos originarias con el respeto a todos, mirándolos y tratándolos con amor para hacer llegar el mensaje de Jesucristo a su corazón. 

“Esa es la experiencia que vivieron”, anotó.

En presencia de sacerdotes franciscanos y jesuitas, así como diocesanos, expuso que los frailes franciscanos también han vivido esa experiencia durante los 432 años de presencia en Oaxaca.

“De esos 500 años, en 432 hemos tenido la gracia de tener su presencia. El Evangelio de Jesucristo se ha anunciado a través de los labios de mis hermanos franciscanos en Oaxaca. Le damos gracias a Dios por ello”, agregó.

De este modo, convocó a los presbíteros a dar ese testimonio de amor al Señor Jesucristo y llegar al corazón de las personas e ir junto con ellos, para cambiar sus vidas.

“También nosotros tenemos que cambiar, porque estamos en el camino de la perfección, estamos en esa búsqueda de ser perfectos, como dice Nuestro Señor y tenemos que seguir acompañando a nuestro pueblo, siempre cercanos a ellos, en la escucha de las vivencias que ellos tienen y nosotros evangelizándolos, ayudándoles a orientar su vida, a ir por esos caminos de Dios. Tenemos que ser también esos grandes apóstoles de Nuestro Señor en estos momentos de nuestra historia”, añadió.

Resaltó que los sacerdotes deben dar siempre testimonio del amor de Dios y ser sacerdotes donde quiera por donde caminemos. 

“No puedo ser sacerdote nada más en la celebración litúrgica, en la administración de sacramentos. Tengo que ser sacerdote en ese encuentro con las familias, con los jóvenes, con los niños, con los ancianos, viviendo con ellos, estando con ellos, relacionándonos con ellos en una vivencia muy sacerdotal, con mucho amor a Dios en nuestra entrega”, recalcó.

Destacó que los doce franciscanos llegados hace 500 años así vivieron y así fueron cambiando los corazones de las personas, viviendo cerca de ellos y vibrando con sus vivencias, sus sentimientos, con su realidad.

 

“Así tenemos que vivir nosotros, muy cercanos a nuestro pueblo, muy entregados. El Señor Jesús quiere que seamos esos signos de su presencia. Los misioneros fueron signos de la presencia de Dios. Nuestros pueblos originarios no se sintieron perseguidos por ellos, se sintieron amados”, remarcó. 

Subrayó que los sacerdotes de ahora también deben hacer sentir ese amor a sus hermanos, porque están siendo perseguidos de muchas formas.

“Que nosotros no les hagamos sentir que los perseguimos, sino que los amamos y queremos que ellos se sientan amados por Dios. Qué hermoso es cuando nos encontramos con las personas y las vemos que están llenos de alegría por vernos. Tenemos que dar más de mi sacerdocio, de mi consagración a Dios. Tenemos que dar mucho más”, refirió. 

De la misma manera, Vázquez Villalobos pidió a los católicos a estar cercanos a los franciscanos y contagiar ese amor franciscano sin presunción, sino con humildad de corazón, con sencillez, como lo fue San Francisco de Asís.

“Que esto transforme los corazones de ustedes y de las personas que viven con ustedes, porque es lo primero que tenemos que hacer, transformar el corazón de los cercanos, que son los más difíciles, porque ellos nos conocen muy bien, cómo pensamos y cómo reaccionamos y qué virtudes tenemos, pero también conocen que defectos tenemos. Pues ahí hay que trabajar para seguir evangelizando en este espíritu de San Francisco, como misioneros también, llevando la palabra de Dios”, reiteró.

Presencia franciscana en Oaxaca

Además del templo de San Francisco de Asís, en esta ciudad, la orden franciscana tiene presencia en las parroquias de San Miguel Panixtlahuaca y Santa Cruz Zenzontepec, regiones de la Costa y Sierra Sur.

Hace 500 años

Un 13 de mayo de 1524, tres años después de la caída de Tenochtitlan, arribaron los primeros doce franciscanos al puerto de Veracruz por petición presentada por el conquistador Hernán Cortés al emperador Carlos V y al papa Adriano VI.

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