El arzobispo de Antequera-Oaxaca, Pedro Vázquez Villalobos llamó ayer a los católicos a vivir con pobreza de espíritu para que siempre se sientan necesitados de la bendición, de la providencia y del cuidado divino.
“No sientan que todo lo pueden, que todo lo saben y que no necesitan de nadie”, aseveró.
En la homilía de la misa dominical celebrada en la Catedral de Nuestra Señora de La Asunción, el pastor religioso aseguró que quienes viven sin pobreza de espíritu carecen de humildad en su corazón, porque están llenos de soberbia.
“Creen saberlo todo, poderlo todo y que no necesitan de nadie. Son soberbios y a Dios no le agradan los soberbios, a Dios le agradan los pobres de espíritu”, afirmó.
De esta manera, convocó a los creyentes compartir algo de su pobreza con sus hermanos quienes están más necesitados.
“Si usted conoce a alguna persona, comparta de su pobreza, comparta de lo que a usted le hace falta, porque el que abre sus manos para compartir, las va a llenar de bendiciones y de gracia de Dios. Aprendan a compartir, tienen muchas cosas recibidas de Dios, compártanlas”, añadió.
Además, pidió a los creyentes valorar el gran trabajo que desarrollan las mujeres.
“En nuestra tierra de Oaxaca, las manos de nuestras mujeres hacen mucho trabajo. Entre a su casa y contemple las manos de su esposa, de su madre y vea cuánto trabajo hace. Gracias al trabajo de mamá o al trabajo de la esposa, vamos saliendo adelante, pero a veces no valoramos, ni agradecemos”, agregó.
Subrayó que muchas mujeres de los pueblos originarios luchan en las calles por salir adelante al ofrecer sus productos procesados con sus manos, a veces ásperas y encallecidas.
“Sus manos son una gran bendición. Valoren la obra, el trabajo de la mujer y, por supuesto, el trabajo del hombre, el trabajo en la oficina, en el campo, en la construcción, aquí y allá y por todos lados. Valórense unos y otros en sus quehaceres, lo necesitan”, anotó.
Aparte de esto, Vázquez Villalobos requirió a los católicos ser agradecidos con Dios y responder en el trabajo.
“Ustedes tienen un trabajo, tienen unas responsabilidades, rindan, sean responsables, trabajen, para que no les vaya a decir nuestro Señor ‘siervo malo, perezoso, flojo, mantenido y zángano’. No, porque Dios les ha dado una capacidad. Vayan dando el cien para poderle entregar una respuesta”, terminó.
“Creen saberlo todo, poderlo todo y que no necesitan de nadie. Son soberbios y a Dios no le agradan los soberbios, a Dios le agradan los pobres de espíritu”.
Pedro Vázquez Villalobos
Arzobispo de Antequera-Oaxaca
