El obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Antequera-Oaxaca, Luis Alfonso Tut Tún pidió ayer a Nuestra Señora de La Soledad su ayuda para agradecer a Dios, porque puso su atención en su persona para cubrirla con la gracia del don del episcopado.
“No había mejor lugar aquí en nuestra iglesia arquidiocesana de Oaxaca para venir a darle gracias a Dios por tantos dones, el don de ser su familia”, afirmó.
Durante la homilía de la misa de acción de gracias, concelebrada con el arzobispo de Antequera-Oaxaca, Pedro Vázquez Villalobos y el arzobispo emérito de Yucatán, Emilio Berlié Belauzarán, así como el vicario general de la Arquidiócesis de Antequera-Oaxaca, Armando Fabián Vicente, el mitrado afirmó que acudió a ponerse a los pies de la reina y patrona de Oaxaca, Nuestra Señora de la Soledad, para elevar su acción de gracias por tantos dones, el don de un nuevo pastor para esta Iglesia.
“Independientemente de nuestra procedencia somos la familia de Dios”, aseveró.
En presencia de más de una veintena de sacerdotes, así como de familiares y fieles procedentes de la península yucateca, ofreció su sentido agradecimiento a Dios, porque lo ha acompañado y lo ha sostenido con la fuerza del Espíritu Santo en los momentos de alegría y en los momentos de prueba.
“Siento claramente que en mi vida, Dios fue y sigue siendo fiel, como recitan los santos versos del salmo”, agregó.
Además, llamó a la comunidad católica a discernir el Salmo 106 por ser importante en el camino de la fe para entrar en la esencia de la oración cristiana.
“Para nosotros obispos, sacerdotes, religiosas y también todos los fieles del pueblo de Dios es importante entender el dinamismo de nuestra relación con Dios”, añadió.
Explicó que el cuarto verso del Salmo 106 constituye una acción de gracias y alabanza al Señor por su obra salvadora hecha con amor.
“Esto demuestra que somos mucho más pequeños y débiles que las dificultades en las que nos encontramos y vivimos, pero podemos implorar la intervención del Señor y darle gracias por lo que ha hecho y sigue haciendo por nosotros”, señaló.
Por eso, detalló que el Salmo 106 presenta una oración muy concreta, una oración en la vida y por la vida.
“A veces, la dificultad por la que pedimos ayuda tiene su origen en un problema o en un pecado cometido por nosotros. Otras veces, es la trama de la historia que Dios mismo teje para nosotros y con nosotros, dificultades y pruebas en las que nosotros solos no podemos encontrar solución y salvación. Y por tanto, el agradecimiento hacia él, que siempre viene en nuestra ayuda cuando lo invocamos por en la oración”, anotó.
De esta manera, subrayó que el Salmo 106 es un recordatorio del camino de Dios por recorrer a cada uno, a sus familias y a las comunidades parroquiales, a las culturas y a los acontecimientos culturales y políticos en México.
“Por lo tanto, a todo lo que es y ha sido nuestra historia y nuestra experiencia y conocimiento de la obra de Dios por nosotros”, apuntó.
De hecho, destacó que la comunidad católica debe dejarse iluminar por la luz de la obra salvífica de Jesucristo para captar más profundamente el mensaje del Salmo 106.
“El señor Jesús cumplió este salmo, lo transformó de un hecho particular del pueblo israelita a una obra universal de redención, pagada con la expiación del pecado de todos los hombres en la cruz”, refirió.
Ante esto, dijo que el Salmo 106 llama al pueblo de Dios y a los creyentes quienes han sido redimidos por la gracia del Señor, pero también a quienes han sido liberados del pecado en el nombre de Jesucristo, para participar de esta celebración de la bondad y del amor fiel de Dios.
“Nosotros también somos parte de los que han sido redimidos y reunidos por los cuatro puntos cardinales. Hoy también nosotros nos unimos a la acción de gracias, por esa gran persona que es el Señor. Su nota calificativa es la bondad y su amor dura para siempre”, finalizó.
"Ame a los oaxaqueños"
El obispo auxiliar, Luis Alfonso Tut Tún quizá esté acongojado por dejar su parroquia de Santa Inés de Aquil, Yucatán, pero no puede sentirse triste estando en Oaxaca, aseguró el arzobispo Pedro Vázquez Villalobos.
“Creo que le está costando estar aquí, quedarse aquí porque tiene corazón humano, pero ha aprendido a desprenderse para poder vivir la alegría del servicio”, aseveró.
En un mensaje, al término de la misa de acción de gracias, el pastor religioso sostuvo que el obispo auxiliar va a ser amado sin ninguna duda por los oaxaqueños durante su encomienda episcopal.
“Eso, lo digo yo, siendo de Jalisco, doy testimonio del grande amor de los oaxaqueños para mí”, asentó.
Expuso que en los once años de su ministerio episcopal en Oaxaca no ha tenido ninguna falta de respeto de alguna persona, ni mucho menos de un sacerdote.
“Ni uno solo, me ha faltado el respeto”, recalcó.
Subrayó que ese amor recibido a su persona de los sacerdotes y fieles, también será ofrecido al obispo auxiliar.
“Solo he recibido el amor y es lo que va a recibir”, reiteró.
De este modo, pidió al obispo auxiliar amar también a los sacerdotes y fieles de Oaxaca.
“Amelos mucho, sé que tiene un gran corazón capaz de amar. Lo he escuchado y contemplado, lo he sentido. Gracias por ese corazón, regálelo a los oaxaqueños”, finalizó.
Nuevo trabajador de la Villa del Señor
“Nos hemos reunidos como la familia de Dios, como iglesia, a dar gracias por el don del episcopado, como obispo auxiliar para esta iglesia de Antequera-Oaxaca. Es un signo de alegría para mi tierra, que siente que un hijo suyo viene a servir como obispo, aunque también es una alegría para Oaxaca que cuenta con un nuevo trabajador de la Villa del Señor”: Obispo Luis Alfonso Tut Tún.
Estreno como obispo auxiliar
“Ya le pedí que vaya este sábado a confirmar a la cuasi parroquia de San Jacinto Amilpas. Ahí, se va a estrenar como obispo auxiliar”: Arzobispo Pedro Vázquez Villalobos.
