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“Afecto en primera infancia incide al desarrollo cerebral”: pediatra

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Foto(s): Mario Jiménez Leyva
Nadia Altamirano Díaz

El vínculo afectivo que una madre y un padre le procuran a su hijo o hija se convierte en una fuente de protección ante el estrés tóxico que le llevan a aumentar sus niveles de cortisol o la adrenalina, pero también a cambios en su sistema nervioso central.

“El cerebro de un niño o una niña crece mejor con el afecto”, afirmó Mariana Glusman, pediatra afiliada a varios hospitales en Chicago, Illinois, Estados Unidos.

Entrevistada a propósito de su visita a Oaxaca para participar en el XXIII Congreso de Pediatría del Estado de Oaxaca, insistió en la necesidad de que madres y padres entiendan la importancia que tiene el cariño en términos de protección.

“No sólo es si se porta mejor o puede abordar un problema más fácilmente, hay efectos biológicos que la ciencia ha empezado a comprobar cómo el afecto es benéfico”, aseguró.

Cuando un niño o una niña experimenta episodios traumáticos como algún tipo de abuso o violencia familiar puede experimentar niveles de  estrés tóxico que hacen crecer a la amígdala cerebral con 13 núcleos del cerebro y que se encarga de las emociones “se pone más reactiva”, a la vez que el el hipocampo y la corteza prefrontal ”se atrofian y reducen la capacidad de lidiar con el estrés”.

Existen estudios longitudinales sobre la depresión con niños de 3 a 5 años en quienes pudieron comprobar los efectos de la interacción y conexión con la mamá que incidieron en un mayor tamaño del hipocampo que se ubica en el cerebro.

“Vemos cambios en las resonancias magnéticas del cerebro del niño por el resultado de las interacciones de las madres” y reconoció que los padres también tienen un rol para el desarrollo de los niños.

“Se sabe bien que cuando una mamá da a luz hay hormonas que aumentan para amamantar, como la oxitocina, y el cerebro de ella cambia, pero ahora se sabe que las hormonas de ellos también cambian y se nos olvidan los padres, que su papel no solo es apoyar a la mamá, sino de generar un vínculo con el bebé”, resaltó la especialista.

Y por ello destacó: “Cuando más experiencias adversas tiene una persona su salud mental empeora, pero si desde la primera infancia hay cariño, le afectará mucho menos”. 

 

 “Cuando más experiencias adversas tiene una persona su salud mental empeora, pero si desde la primera infancia hay cariño, le afectará mucho menos”. 

 Mariana Glusman

Pediatra afiliada a varios hospitales en EU

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