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De chicatana, tichinda e iguana: tamales oaxaqueños afectados por la inflación

Una variedad de tamales tradicionales oaxaqueños exhibidos para la venta, reflejando el alza de precios de hasta 19% debido a la inflación.
Foto(s): Emilio Morales Pacheco
Alexandra Zolorio

En Oaxaca, uno de los estados con mayor diversidad gastronómica del país —con más de 500 variedades de tamales documentadas por cronistas y cocineras tradicionales—, algunos destacan por el uso de ingredientes poco comunes y técnicas ancestrales que los colocan entre los más exóticos. 

Es el caso del tamal de tichinda, elaborado con una pequeña almeja de río o manglar que se cuece dentro de la masa; el tamal de chicatana, preparado con la hormiga voladora que sólo se recolecta durante la temporada de lluvias; el tamal de iguana, propio del Istmo de Tehuantepec y asociado a prácticas rituales; así como el tamal de quelites y verdolagas, una versión vegetal que ha ganado presencia en cocinas de autor. “No son tamales de producción diaria, dependen mucho de la temporada y del trabajo comunitario para conseguir los ingredientes”, explicó una cocinera tradicional del Istmo, entrevistada durante un recorrido por mercados regionales y ferias gastronómicas del estado.

Para este 2026, sin embargo, acceder a estos sabores tendrá un costo mayor que en 2025. De acuerdo con precios recabados en mercados públicos de la ciudad de Oaxaca, el mercado de abasto y menús de restaurantes especializados, así como testimonios de productores y comerciantes, los tamales registraron un incremento de entre 18 y 19 por ciento. El alza, señalan, obedece principalmente al encarecimiento de insumos como el maíz, la manteca, el gas y los ingredientes de temporada. 

“Todo subió: el maíz, la leña, el gas; ya no se puede vender igual que el año pasado”, afirmó un productor de tamales oaxaqueños del mercado de Abasto. Mientras que en 2025 un tamal tradicional se vendía entre 17 y 35 pesos, este año su precio oscila entre 20 y 40 pesos, y en restaurantes supera los 55 pesos por pieza. En el caso de los tamales exóticos, el impacto es mayor: el tamal de chicatana puede superar los 100 pesos por unidad, y platillos elaborados con tichinda o quelites en restaurantes de autor se ofertan entre 200 y 300 pesos, según precios observados en establecimientos locales, confirmando que la inflación también ha alcanzado a una de las tradiciones culinarias más emblemáticas de Oaxaca.

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