Con sombreros firmes, botas listas y la convicción de que la historia también se escribe a caballo, más de 200 mujeres oaxaqueñas alistan la Octava Cabalgata Conmemorativa por el Día Internacional de la Mujer, una jornada que combina memoria, tradición ecuestre y compromiso social.
La presentación se realizó en la Casa de los Saberes Jurídicos de la Suprema Corte de Justicia de la Nación en Oaxaca, donde el Mtro. Reynaldo López Martínez, director de la sede, subrayó que el 8 de marzo no es una celebración festiva, sino una fecha para reflexionar sobre la lucha histórica de las mujeres por la igualdad y la justicia.
En ese espacio institucional —que por primera vez alberga una conferencia de esta naturaleza— las integrantes de Mujeres de a Caballo del Estado de Oaxaca dejaron claro que su cabalgata no es un acto político ni partidista, sino un homenaje vivo a las mujeres que abrieron brecha en distintos ámbitos de la sociedad.
De cinco mujeres a más de 200
Hace 12 años, el grupo comenzó con apenas cinco o diez mujeres que compartían la pasión por la monta. En un entorno tradicionalmente dominado por hombres, su presencia generó críticas y resistencias. Hoy, la historia es distinta: el colectivo supera las 200 integrantes activas y mantiene contacto con más de 250 mujeres interesadas en participar.
“Nos ha costado posicionarnos, pero demostramos que sí se puede”, expresó Blanca Delia Ruiz Lozano, presidenta de Mujeres de a Caballo del Estado de Oaxaca. “Conmemoramos a la ama de casa, a la obrera, a la doctora, a la niña que hoy aprende a montar. Cabalgamos por todas ellas”.
La presidenta del Consejo de Vigilancia, Citlalli Palmira Gazga B., destacó que esta cabalgata representa también una conquista simbólica en el mundo ecuestre. “Durante muchos años fue un espacio mayoritariamente masculino. Hoy las mujeres no solo montamos, también organizamos, lideramos y promovemos el cuidado responsable de nuestros caballos”.
Una ruta por el corazón de la ciudad
La secretaria de la asociación, Soledad Nidia Carrasquedo Zárate, detalló que la concentración será el 7 de marzo a partir de las 8:00 horas en la Reserva del Parque Primavera, donde se ofrecerá refrigerio a las participantes. A las 9:30 horas se coronará a la Reina 2026 y a las 10:00 horas iniciará el recorrido.
Se estima la participación de entre 180 y 220 mujeres montadas, quienes recorrerán vialidades principales del Centro Histórico de Oaxaca de Juárez, pasando por el Andador Turístico, el entorno del emblemático Templo de Santo Domingo de Guzmán y el Zócalo capitalino.
La vicepresidenta de Mujeres de a Caballo, Nallely Méndez Cayetano, informó que cuentan con permisos oficiales y un operativo integral de seguridad que incluye ambulancia, servicio médico, veterinario, remolque para caballos y un equipo logístico de apoyo. “Es una cabalgata pacífica, organizada y responsable. Cuidamos a nuestras compañeras y también a nuestros animales”, puntualizó.
Cabalgar también es ayudar
Más allá del simbolismo, la cabalgata tendrá un componente solidario: durante el recorrido se realizará una colecta para apoyar al CRIT Oaxaca, en beneficio de niñas y niños que reciben atención en ese centro de rehabilitación.
Las organizadoras señalaron que esta acción forma parte de su labor social permanente, pues la asociación no solo se reúne una vez al año, sino que mantiene actividades comunitarias a lo largo del calendario.
Un mensaje que trasciende generaciones
En la cabalgata participarán niñas desde los cinco años, jóvenes y mujeres adultas, muchas de ellas acompañadas por sus familias. Cada edición elige un color distintivo —este año será verde— como símbolo de unidad e identidad.
“No competimos con nadie ni estamos en contra de ninguna forma de manifestación”, afirmaron. “Respetamos todas las expresiones, pero nuestra manera de conmemorar es cabalgando juntas, en paz, dejando huella para las generaciones que vienen”.
El 7 de marzo, cuando los cascos de los caballos resuenen sobre el corazón de Oaxaca, no será solo un desfile ecuestre: será la imagen de cientos de mujeres avanzando al mismo paso, recordando el pasado y afirmando su lugar en el presente.
