No solo la clase política ha intentado lucrar con la necesidad de los damnificados, por los temblores y las lluvias que han afectado a gran parte del territorio estatal, lamentablemente, la ausencia de escrúpulos y solidaridad, se evidencia también por parte de algunas empresas y personas que venden los víveres enviados de otras partes del país o especulan con los precios de los productos básicos.
En los últimos días, a través de las redes sociales, se ha mostrado el lado perverso de un sector que, aprovechando la disposición de personas de buena voluntad, obtienen ventaja del dolor de oaxaqueños.
A pesar de que la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) no registra en la capital denuncia alguna, existen voces que reclaman el actuar de algunas cadenas comerciales, establecidas en la ciudad de Oaxaca, que esconden artículos como las botellas de agua cuyo costo es bajo, para exhibir y vender las más caras del mercado y, con ello, obtener mayores ganancias.
Los productos no perecederos como el atún, la sardina, la sal, el café, el papel de baño y el arroz entre otros, han registrado un incremento hasta del 10% en negocios del Mercado de Abasto, denunciaron consumidores.
El abuso
Costo de lonas
$ 250.00 a $2, 800.00
Costo de despensas
$ 100 a $ 250 con 8 a 10 productos
Medidas marginales
En el Istmo, después del sismo del 7 de septiembre, la Profeco, suspendió las actividades comerciales de Gas del Trópico, ubicada en Juchitán de Zaragoza por incrementar los precios sin justificación alguna luego de registrado el siniestro.
La necesidad de proveer de lonas a la comunidad istmeña y otras del estado, debido a que muchas familias viven y duermen a la intemperie, ha puesto en auge a las empresas que, en otros tiempos, solo se dedicaban a la venta de este producto en épocas de campañas políticas y que, haciendo su agosto en septiembre, ofrecen las mismas a costos que van desde los 250 (1x1 mts) hasta los 2 mil 800 pesos, “en apoyo a los damnificados”.
En materia de transporte público, la ciudadanía eleva quejas en las últimas horas por la voracidad con la que actúan los mototaxistas de zonas como Santa Cruz Xoxocotlán, San Agustín de las Juntas y San Jacinto Amilpas, entre otros municipios conurbados, así como algunas colonias de la capital, donde han incrementado las tarifas pretextando las condiciones de las calles por las lluvias.
De manera lamentable, la desconfianza ciudadana hacia las instituciones o el temor, impide que las denuncias hacia este tipo de practicas se realicen de manera formal.
