Oaxaca atraviesa un invierno relativamente tranquilo, con temperaturas estables y una disminución significativa de las lluvias, debido al establecimiento de un sistema anticiclónico sobre el sur del Golfo de México.
Manuel Maza Sánchez, coordinador estatal de Protección Civil y Gestión de Riesgos, explicó que “los frentes fríos van a quedar frenados sobre el norte y noroeste de México, por lo que tendremos ligeros escurrimientos de aire frío en el estado, principalmente en las zonas montañosas, al amanecer, y en los Valles Centrales y la ciudad capital”.
Según el funcionario, las lluvias que afectaron la Cuenca, la Cañada y la Mixteca hasta finales de noviembre ya desaparecen prácticamente, dando paso a cielos despejados y un aumento de la radiación solar. Para el 10 de enero se pronostica la llegada de un frente frío más intenso, que podría generar un descenso temporal de la temperatura.
En cuanto a la temperatura, Maza Sánchez señaló que hasta ahora se han registrado 24 de los 48 frentes fríos previstos para la temporada, y se pronostica la formación de seis más durante enero.
“No se espera que haga tanto frío como en los meses anteriores, aunque en las zonas serranas habrá un ligero aumento de la temperatura; prevemos que febrero se comporte un poco más frío”, indicó.
Asimismo, advirtió que la reducción de lluvias —calculada en aproximadamente 10 % menos en enero— incrementa el riesgo de incendios forestales y de pastizales, debido al inicio de la temporada de sequía meteorológica.
“La sequía empieza, se acaban las lluvias y, como consecuencia, los incendios forestales y de pastizales se vuelven más probables”, agregó.
Además de los pronósticos científicos, en Oaxaca se conserva la tradición de las cabañuelas, un método ancestral de predicción meteorológica que data de tiempos prehispánicos y que permite estimar las condiciones del clima durante los 12 meses del año a partir de los primeros doce días de enero. Aunque algunos meteorólogos modernos aplican esta práctica como referencia, Maza Sánchez subraya que “las cabañuelas son una guía, pero el clima puede cambiar según los fenómenos meteorológicos actuales”.
El coordinador estatal enfatizó la importancia de la prevención y la educación ciudadana, especialmente en temporadas críticas: “Es fundamental que la población esté informada sobre las condiciones climáticas, que conozca los riesgos de incendios y que siga las recomendaciones de Protección Civil para proteger su patrimonio y su vida”.
Con cielos despejados, temperaturas moderadas y frentes fríos controlados, Oaxaca enfrenta un invierno estable, pero con alertas activas para minimizar riesgos y garantizar que la población tome las medidas necesarias.
