Luego de muchas quejas de la ciudadanía, la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) realizó en Oaxaca un operativo especial para la revisión de establecimientos de abasto de combustible.
La Profeco informó que el operativo, ya en marcha previamente en todo el país, se realiza de manera aleatoria y sin previo aviso, esto con la finalidad de evitar que, en caso de haber un funcionamiento anómalo en las máquinas, se puede detectar in fraganti.
En lo que va del año, detalló la procuraduría a través de su oficina de prensa, suman 29 bombas bloqueadas con sellos de la Profeco por irregularidades en su funcionamiento. Trabajadores de las estaciones aseguran que los inspectores les indicaron no retirar los sellos hasta que no se determine que la revisión de expedientes y el proceso de verificación concluyeron.
De igual forma, tanto Profeco como empresarios gasolineros, coincidieron en que no se han implementado sanciones ni multas de ningún tipo.
Sin embargo, en distintas gasolineras de la capital del estado y la zona conurbada se observan bombas con los sellos de la Profeco, los cuales indican que ese dispositivo no está autorizado para expender el combustible.
El 13 de marzo pasado, en el Congreso de Oaxaca, el pleno de la 64 Legislatura sugirió a la delegación de la Profeco, encabezada por la delegada María de Lourdes Santiago Cruz, implementar una estrategia de revisión a los establecimientos que comercializan combustibles.
En el mismo exhorto, se incluyó un punto de sugerencia en el que se establecía que, en determinados casos y de ser necesario, se aplicara una sanción al establecimiento que infrinja la ley, esto determinado tras una supervisión.
El motivo principal de que la delegada haya solicitado la implementación de este operativo de verificación en Oaxaca, detalló la procuraduría, es que algunas estaciones despachan cantidades incompletas, lo cual es una agresión a la economía de los consumidores.
