Por Redacción NOTICIAS
La reunión sostenida este miércoles entre autoridades federales y los representantes del Frente Nacional para el Rescate del Campo Mexicano (Fnrcm) y la Asociación Nacional de Transportistas (Antac) terminó sin avances. Los productores agrícolas expresaron su inconformidad por el incumplimiento de acuerdos previamente pactados con la Secretaría de Gobernación (SG), lo que tensó el encuentro desde el inicio.
Durante más de siete horas, los productores insistieron en la creación de un esquema de créditos para el sector rural que, recalcaron, no demandaría recursos adicionales del erario. Al no obtener una respuesta concreta, advirtieron que evalúan retomar las protestas que en semanas recientes incluyeron bloqueos carreteros y cierres en zonas fronterizas.
Inicialmente, la reunión se realizaría en la sede de Gobernación, pero de último momento fue trasladada a las instalaciones de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader), confirmaron los líderes del Fnrcm. Agregaron que, según la minuta firmada con la SG, el gobierno federal se había comprometido a abrir mesas de trabajo con funcionarios de Sader, Economía, Bienestar y Hacienda; sin embargo, esta vez solo estuvo presente Leonel Cota, subsecretario de Agricultura.
Ante la ausencia de representantes de las demás dependencias, Cota se limitó a recibir la propuesta de los productores y aseguró que la canalizaría a las áreas correspondientes para su análisis. La respuesta no satisfizo a los miembros del Fnrcm y Antac, quienes finalmente se levantaron de la mesa y dieron por rota la negociación.
Al retirarse, exigieron una respuesta gubernamental en un plazo máximo de una semana y la instalación de un nuevo encuentro con la presencia de todas las secretarías involucradas. De no ocurrir, anunciaron que volverán a tomar carreteras en varios estados e incluso están dispuestos a mantener las protestas durante Navidad y Año Nuevo.
Eraclio Rodríguez, dirigente del Fnrcm, reiteró que no buscan más subsidios para la agricultura y rechazó apoyos como los 950 pesos prometidos a productores de maíz del Bajío, argumentando que “no hay dinero que alcance para beneficiar a los grandes industriales”.
