El pasado viernes 4 de octubre se viralizó en redes sociales un video en el que se observa cómo la cuentacuentos, Adris Tlacuache, es desalojada junto con su hija de la Línea 2 del Metro de la Ciudad de México por al menos 15 elementos de la Policía Bancaria e Industrial (PBI), perteneciente a la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC). El incidente, grabado por otros usuarios del Metro, provocó una oleada de indignación en redes sociales.
En el video, se puede ver cómo varias mujeres policías retiran a Adris del vagón en la estación Bellas Artes, mientras algunas de las pasajeras intentan defenderla otras presenciaban la escena. Según el relato difundido en redes, Adris, cuyo nombre completo es Laura Adriana Vaca García, explicó a las autoridades que se dedica a contar cuentos tradicionales en náhuatl para obtener ingresos, ya que su trabajo como narradora y en teatro infantil no es suficiente para cubrir sus necesidades económicas.
Pese a los intentos de algunas pasajeras por detener el desalojo, argumentando que la cuentacuentos no estaba haciendo nada indebido, fue sacada del vagón ante la mirada de su hija. El video muestra jaloneos entre Adris y las oficiales hasta que finalmente es retirada en la estación Bellas Artes.
Esto dijeron las autoridades
La Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) emitió un comunicado informando que los oficiales fueron solicitados en la estación Nativitas tras recibir un reporte de que una mujer estaba pidiendo dinero dentro del vagón. Según el informe, al pedirle que bajara, Adris se negó, y varias pasajeras intervinieron, lo que impidió a los policías retirarla en ese momento. El tren continuó hasta la estación Pino Suárez, donde se pidió refuerzos, y finalmente, en Bellas Artes, fue desalojada.
La SSC también informó que investigará si hubo algún error en la actuación de los policías y que estos deberán rendir su declaración como parte de una Carpeta de Investigación abierta sobre el caso.
El desalojo ha generado fuertes críticas, especialmente por las comparaciones con otros incidentes en el Metro, como el caso de Luna Bella, quien tras grabar un video erótico en las instalaciones solo ofreció una disculpa sin enfrentar sanciones.
