Por Redacción NOTICIAS
La temporada de lluvias y ciclones tropicales de 2025 tuvo un efecto favorable en el territorio nacional, al lograr reducir de manera significativa las condiciones de sequía, que actualmente afectan solo al 10.6 por ciento del país, principalmente en entidades del norte fronterizo, informó el Servicio Meteorológico Nacional (SMN). De acuerdo con su coordinador, Fabián Vázquez Romaña, al inicio del periodo de lluvias, a mediados de mayo, la sequía se presentaba en cerca del 50 por ciento del territorio, por lo que la disminución registrada representa un avance notable en la recuperación hídrica.
El funcionario destacó que desde finales de septiembre más del 77 por ciento del país se mantiene libre de sequía, una situación que no se observaba desde 2022. Las precipitaciones también favorecieron el nivel de almacenamiento en presas, que alcanzó un llenado promedio nacional de 72 por ciento, superando en ocho puntos porcentuales el registro del año anterior. Más de 80 embalses rebasaron su nivel máximo ordinario, con incrementos destacados en estados como Sinaloa, Chiapas, Jalisco, Oaxaca, Michoacán y Sonora, mientras que el sistema Cutzamala llegó a un nivel histórico de 97 por ciento, muy por encima del registrado en 2024.
El SMN explicó que el aumento de lluvias se debió principalmente al paso de ondas tropicales y a la influencia del monzón mexicano. Durante la temporada se contabilizaron 40 ondas tropicales, ligeramente por arriba del promedio, concentrándose la mayor actividad en julio y agosto. Estos sistemas aportaron lluvias importantes en regiones del centro, sur, oriente y la península de Yucatán, mientras que el monzón, activo de junio a finales de septiembre, fue responsable de más del 60 por ciento de la precipitación anual en el noroeste del país.
En cuanto a la actividad ciclónica, se formaron 31 ciclones tropicales entre los océanos Pacífico y Atlántico, aunque solo dos tocaron territorio nacional: el huracán Erick, categoría 3, que impactó Oaxaca, y la tormenta tropical Barry, que ingresó por Veracruz. Otros sistemas, aunque no tocaron tierra, contribuyeron a la captación de lluvia. No obstante, Vázquez Romaña reconoció que la temporada también dejó afectaciones, como inundaciones y deslaves en regiones como la Huasteca potosina, así como daños en la Ciudad de México, Puebla y el Estado de México, lo que subraya la necesidad de un monitoreo constante a través de la red nacional de observación meteorológica.
