- Incluyen el gravamen a bebidas azucaradas y al tabaco
Ante la aprobación de la reforma a la Ley de Impuestos Especiales sobre Producción y Servicios (LIEPS), donde se incluye el gravamen a bebidas azucaradas y a tabaco, organizaciones de la sociedad civil reconocieron el aumento de impuestos saludables y lamentaron que no fueran incluidas las bebidas alcohólicas.
El director de El Poder del Consumidor, Alejandro Calvillo Unna afirmó que los impuestos saludables son una de las medidas progresivas más costo-efectivas para reducir los daños causados por el consumo de bebidas saborizadas, productos ultraprocesados, alcohol y tabaco.
Expuso que los impuestos saludables están diseñados para proteger el bienestar colectivo al prevenir el consumo de productos causantes de enfermedad, discapacidad y muerte prematura en México.
No obstante, subrayó que persisten pendientes cruciales para asegurar un efecto sostenible, especialmente alinearse a recomendaciones internacionales del 20 por ciento de impuestos especiales a las bebidas azucaradas, la garantía presupuestaria destinada a la salud pública del país y la imposición de impuestos a otros productos, como el alcohol, ausente en la propuesta aprobada.
Mientras tanto, Paulina Magaña Carbajal, integrante de la Alianza Por la Salud Alimentaria (ASA), resaltó que el alto consumo de bebidas azucaradas en México constituye una de las mayores amenazas para la salud pública del país.
Precisó que este hábito provoca más de 230 mil nuevos casos cada año de diabetes y enfermedades cardiovasculares, así como de alrededor de 46 mil muertes atribuibles directamente a su consumo.
Destacó que estas cifras reflejan el profundo impacto de las bebidas azucaradas en la salud de la población mexicana, al contribuir de manera significativa al desarrollo de enfermedades crónicas, al deterioro de su calidad de vida y a una carga insostenible para el sistema de salud y el bolsillo de las familias.
Por otra parte, el director de Salud Justa Mx, Erick Antonio Ochoa aseveró que la aplicación de los impuestos saludables es sin duda un triunfo para la salud pública de México, sin embargo, existen preocupaciones sobre todo, por la legalización fiscal de los productos de nicotina sin un marco regulatorio fuerte.
