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Il Ridotto, el casino más antiguo de la historia

Foto(s): Cortesía
Redacción

Los juegos de azar han acompañado la historia del hombre desde la Antigüedad hasta nuestros días. Si bien las formas de ponerlos en práctica y de apostar no son las mismas ahora que siglos atrás, el objetivo es el mismo: divertirse y tentar a la suerte.

En este devenir histórico, los casinos ocupan un lugar especial desde hace muchos años. La idea de reunir a todos los apostadores en un mismo establecimiento legal que dejara de lado las prácticas clandestinas no es nueva.

En esta oportunidad queremos contarte cómo surgió Il Ridotto, la primera casa de apuestas oficial de la historia. Aunque en ella los juegos de casino no eran iguales a los que conocemos actualmente, marcó un antes y un después en el mundo del entretenimiento.

 

Los inicios del juego en Italia

En el territorio italiano el juego tiene una larga trayectoria. En la época del Imperio Romano las personas se divertían con un entretenimiento llamado “XII scripta” (12 marcas) que se jugaba con 15 fichas y 3 dados y es muy similar al backgammon moderno. Años más tarde también surgieron el bingo y el bacará.

En el siglo XVII Venecia era la ciudad más importante dentro del circuito de comer mediterráneo. Allí confluían embarcaciones de diferentes lugares, lo que la tornaban en un lugar lleno de gente, comercios, vicios, entretenimientos y también de lugares clandestinos de apuestas.

 

El primer casino del mundo

Luego de varios intentos fallidos por clausurar los numerosos antros ilegales en los cuales las personas de la nobleza veneciana apostaban sus pertenencias, el Gran Consejo de la ciudad de Venecia decidió oficializar la práctica y creó la primera casa de apuestas legal de Europa.

Il Ridotto, que en italiano significa “habitación privada”, estaba situado en los alrededores de la iglesia de San Moisés, en una de las alas del Palazzo Dandolo, que pertenecía a los Dandolos, una familia aristocrática y tradicional muy poderosa.

El casino proveía servicios de juegos y apuestas que estaban regulados por las autoridades oficiales durante la temporada del Carnaval de Venecia. Si bien en teoría estaba abierto al público, en la práctica esto no era así.

El código de apuestas y de vestimenta era muy estricto. Solo se podían apostar grandes sumas y todos los jugadores debían portar máscaras blancas y negras y sombreros de tres puntas. Los únicos que tenían permitido llevar su rostro al descubierto eran los croupiers, conocidos como “barnabotti”.

Este casino ofrecía diferentes actividades lúdicas, pero las principales eran el basetta y el birbi. El primero era un juego de cartas parecido al póker y al blackjack en el cual los jugadores hacían apuestas muy importantes.

El birbi, por su parte, era una especie de sorteo, en el cual los jugadores elegían un número determinado dentro de una serie y apostaban por él. A continuación, se colocaban bolillas dentro de una bolsa con todos los números y el croupier sacaba una. El ganador era el que había acertado el número en cuestión.

Il Ridotto funcionó ininterrumpidamente hasta el año 1774, cuando el Partido Reformador decidió cerrarlo para preservar la moral y el comportamiento religioso y para evitar que los venecianos ricos siguieran perdiendo sus herencias en apuestas fallidas.

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