Milenio
Luego de que un juez federal determinara que la extitular de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol), Rosario Robles, debe continuar en prisión preventiva, el presidente Andrés Manuel López Obrador afirmó que el fallo fue una decisión del Poder Judicial, y recalcó que su gobierno respeta la autonomía de los poderes.
Asimismo, el mandatario federal negó que exista alguna venganza y persecución en contra de Robles. "Nosotros no hacemos eso, es indigno", afirmó.
López Obrador aseguró que en su administración no se denuncia a nadie por consigna política y el caso de Rosario Robles ha sido tratado por entes autónomos como la Fiscalía General de la República (FGR) y el Poder Judicial.
No obstante, indicó que si en la audiencia de la exfuncionaria ayer en el reclusorio Sur el juez recibió una orden o actuó por consigna, "debería de ser sancionado porque los jueces tienen que actuar con autonomía".
El Presidente no descartó que se revise el actuar del juez e incluso podría intervenir en este caso la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), nacional e internacional, pues dijo, "se tiene que acudir a todo cuando hay inconformidad, cuando se piense que hay una injusticia".
