Agencia Reforma
CIUDAD DE MÉXICO.-"Pásenle, pásenle", invitó el presidente Andrés Manuel López Obrador como quien muestra su casa por primera vez.
De forma inédita, el Mandatario mostró los salones y oficinas donde despacha en el ala sur del primer piso de Palacio Nacional, su residencia actual.
López Obrador fungió como guía por espacio de una hora en la que mostró sus símbolos, habló de historia y hasta descartó la existencia de "fantasmas" rumbo al 2024.
El recorrido inició a las 8:55 horas en el Salón Trabajadores de la Salud, donde todos los martes y jueves se reúne con miembros del Gabinete para tratar la pandemia de COVID-19.
"Miren todas estas áreas, eran del Estado Mayor, todo esto, es la parte ya impactada que tenía el Palacio", dijo al arrancar.
"Y lo que hicimos fue mejorarlo, rehabilitarlo, utilizando los mismos muebles que existían y las pinturas, que son propiedad de la Secretaría de Hacienda".
López Obrador continuó con el Salón Ignacio Zaragoza, sede de las reuniones matutinas del Gabinete de seguridad.
"Aquí se sientan Rosa Icela (Rodríguez, Secretaria de Seguridad), el General Secretario (Luis Cresencio Sandoval), acá el Secretario de Gobernación (Adán Augusto López), el Secretario de Marina (José Rafael Ojeda), aquí de 6 a 7 es el reporte", contó mientras señalaba los lugares.
"Por lo general es un documento que recoge todo lo que pasa en las últimas 24 horas en el País, homicidios, robos (lo expone) Rosa Icela Rodríguez y estamos todos y aquí tomamos decisiones".
El Jefe del Ejecutivo contó que el momento más difícil en ese Salón, y de todo su Gobierno, fue la explosión en Tlahuelilpan, Hidalgo, que dejó la muerte de 137 personas en 2019.
"Lo más difícil de mi Gobierno: Tlahuelilpan, fue lo que he sufrido más de todo", confesó el tabasqueño.
"Fue muy triste, fue muy doloroso, es el momento más difícil y triste que he enfrentado, lo demás duele y todo, pero bueno, va uno hacia adelante".
-¿Ha vivido momentos complicados aquí, tensiones?, se le preguntó.
"No, no, aquí sí hay puntos de vista encontrados, pero siempre definimos a partir del interés superior, del interés de la gente, el pueblo, de los principios. Cuando uno actúa en función de principios no se equivoca, la política es el equilibrio entre la eficacia y los principios, pero cuando se tiene que optar entre eficacia y principios, no hay que dudarlo, los principios".
-¿Ha dado algún manotazo aquí?
"No hace falta", respondió.
Suelto, familiarizado con los espacios, López Obrador caminó al Salón Daniel Cabrera, una especie de recinto de sus principales simbolismos y ejemplos de la era contemporánea.
Ahí mostró fotografías enmarcadas de quienes describió como dirigentes de nuestros tiempos del movimiento social: Frida Khalo, Raúl Álvarez Garín, Elena Garro, Valentín Campa y José Revueltas.
"Miren, porque nosotros pues consumamos un movimiento que se inició hace muchos años y que significó la participación de muchos dirigentes sociales", expresó.
López Obrador enunció y mostró fotografías de Othón Salazar, los guerrilleros Genaro Vázquez y Lucio Cabañas, el Rector de la UNAM, Javier Barrios Sierra, Demetrio Vallejo, Fernando del Paso Carlos Monsiváis, José María Pérez Gay y Julio Scherer, entre otros.
"Esto es para que no se nos olvide de dónde venimos", agregó en el espacio para juntas mientras mostraba una silla presidencial que también ocuparon sus antecesores.
Aunque inicialmente el recorrido sería sólo por estos salones, López Obrador pidió abrir otras áreas históricas del Palacio y hasta su despacho privado.
En otra sala de juntas contigua, el Presidente mostró el lugar donde aprehendieron al Presidente Francisco I. Madero, sitio histórico que es recordado con una placa conmemorativa.
Incluso, se agachó para mostrar el orificio de un disparo de aquel acontecimiento, y luego caminó para enseñar el elevador por donde fue bajado Madero a uno de los patios de Palacio.
