Tras poco más de un año prófugo, Armando Hilario L., señalado por el asesinato de Estela Rojas, fue detenido en Playa del Carmen y trasladado a Oaxaca. Familiares de la joven desaparecida y posteriormente asesinada en noviembre de 2019, indicó que, pese a esta acción, aún no pueden considerar ganada la justicia.
El 27 de noviembre de 2019 Estela Rojas salió de casa para ir a trabajar. Aquél fue el último día que su familia la vio con vida. De 39 años de edad, Estela se desempeñaba como contadora. Tras haber sido desaparecida por 48 horas, su cuerpo fue hallado en Zimatlán de Álvarez, presentaba golpes y signos de tortura.
Tras la detención de Armando Hilario L., prófugo por más de un año, suman dos personas detenidas por este crimen pues también se encuentra encarcelado Joel J. V.
Con las dos personas detenidas, Elizabeth Rojas hizo un llamado a la Fiscalía de Oaxaca para que integren un expediente sólido que permita una condena acorde con el daño ocasionado y que evite que sea puesto en libertad.
“Lo que exijo es que las autoridades analicen el tipo de persona que es porque a parte del asesinato de mi hermana ha incurrido en otros delitos como fraudes que deben de ser castigados. Deben aplicar todo el peso de la ley. Bajo ninguna circunstancia las autoridades deben liberarlo. Tenemos el temor de que las influencias se dejen venir por parte de su familia. No estaremos tranquilos, no veremos justicia hasta que no quede enjuiciado”, destacó.
Elizabeth Rojas destacó que aún falta una persona más por ser detenida por su probable responsabilidad en los hechos que le arrebataron la vida a Estela. Ella era madre de familia de una niña de nueve años de edad quien tenía artritis, enfermedad que también padecía y que le impedía la movilidad de manera ágil, de tal manera que no tuvo la oportunidad de defenderse de su o sus agresores.
Finalmente indicó que solicitará a las autoridades reclasificar el delito de homicidio a feminicidio para que de esta manera exista una sanción más severa para las tres personas involucradas.
