La policía chilena anunció este martes que suspendió el uso de perdigones como herramientas antidisturbios, en medio de fuertes cuestionamientos sobre ese arma no letal y los más de 200 manifestantes que han resultado con lesiones oculares graves en un mes de protestas.
La policía afirma que estos perdigones son de goma, pero un estudio de la Universidad de Chile -en base a municiones extraídas a manifestantes heridos en las protestas- mostró una composición distinta: 20% de caucho y el 80% restante de silice, sulfato de bario y plomo, "con una dureza equivalente a una rueda de skate", de acuerdo al informe.
En su declaración, el director general de Carabineros de Chile, Mario Roza explicó que tras el informe de la Universidad de Chile la institución ordenó un estudio interno, que arrojó también discrepancias con la información entregada por la empresa que les vende la munición, un cartucho que contiene 12 perdigones de 8 milímetros y 7 gramos de peso cada uno.
En base a estas diferencias, agregó el jefe policial, los perdigones sólo podrán ser utilizados a partir de este martes, "al igual que las armas de fuego, como una medida extrema y exclusivamente para la legítima defensa cuando ya hay un peligro inminente de muerte".
La restricción en su uso, sin embargo, "será evaluada cuando tengamos en nuestro poder los resultados de los estudios complementarios que hemos solicitado en laboratorios de Chile y el extranjero, así como las certificaciones complementarias solicitadas al proveedor", precisó Rozas.
