Habitantes de Tlahuelilpan entierran este domingo a algunos de los 85 fallecidos por la explosión de un ducto de combustible el viernes cuando era saqueado por cientos de vecinos de esta localidad del estado de Hidalgo, donde este delito es habitual y generalizado.
En una iglesia de Tlahuelilpan decenas de personas del pueblo y de localidades cercanas se dieron cita para despedir a los fallecidos y acompañar a los familiares.
"Por los medios nos enteramos de que los culpan, pero pues yo no soy nadie para juzgar", dice Reyes Ramírez, un vecino de 55 años de la cercana localidad de Mixquiahuala, quien llegó con su familia para apoyar a los deudos.
"Tuvo que pasar algo como esto para que nos pongamos a reflexionar", señala por su lado Miguel Hernández, un motociclista de 29 años.
El ducto fue perforado la tarde del viernes por delincuentes que provocaron la salida de un potente chorro de gasolina, semejante a un géiser.
La fuga atrajo a unos 700 pobladores de Tlahuelilpan que con baldes y bidones recolectaban la gasolina cuando los sorprendió la explosión.
En medio de la inmensa bola de fuego todo era caos: personas gritando y corriendo mientras ardían en llamas o exhibiendo severas quemaduras en el cuerpo.
"Mucha gente ya estaba en eso, hay una buena reflexión en no seguir apoyando la compra ilegal de la gasolina", agrega Hernández.
"Se busca"
A unos metros de la iglesia, varias personas buscan todavía a sus familiares.
Muchos pusieron fotografías de sus seres queridos con datos de contacto y la leyenda "se busca" en un centro cultural de la localidad donde hay personal del gobierno federal.
Junto a las fotos, el gobierno proyecta una lista con las personas desaparecidas, con señas particulares y un contacto telefónico.
"Ya nos cansamos de estar buscando en hospitales", dice Moisés Mejía, de 54 años, quien acompañado por familiares busca a su esposa Karina Ugalde y a su cuñada Angélica.
"Ya dimos el ADN de su papá para ver si están en (la cercana) Tula. Exigimos que busquen más (en el lugar de la explosión). ¿Para qué echaron tierra ahí?", agrega.
El fiscal de Hidalgo, Raúl Arroyo, dijo el sábado que la gravedad de las quemaduras de 54 de los fallecidos impide su identificación, advirtiendo de la necesidad de las pruebas genéticas.
En la zona del desastre solo se ven soldados del ejército resguardando el perímetro. Afirman que las labores de búsqueda terminaron desde la noche del sábado.
El ministro de Salud, Jorge Alcocer, actualizó más temprano a 79 la cifras de fallecidos. Por la noche se actualizó a 85.
En tanto, hay 66 personas internadas en Hidalgo y en estados aledaños, mientras que los casos más graves fueron trasladados a Ciudad de México, pues exigen cuidados más complejos, explicó el ministro en una conferencia desde el palacio presidencial.
"Hay pacientes graves con quemaduras de mas de 80% (del cuerpo)", detalló Alcocer.
La entrega de cuerpos es lenta pues depende de las pruebas genéticas.
En tanto, los funerales se suceden en Tlahuelilpan. "¡Se va para siempre!", dice una mujer que llora la muerte de César Jiménez, uno de los muertos, mientras sus restos son trasladados en una carroza fúnebre.
Tomará tiempo identificar restos: Fayad
Cd. de México, México.- Omar Fayad, Gobernador de Hidalgo, aseguró que familiares deberán esperar un largo trecho para poder lograr identificar los restos de aquellas personas que murieron tras el estallido de un ducto en Tlahuelilpan, Hidalgo.
"Por doloroso que sea, todavía falta un largo trecho por recorrer para la identificación de los restos".
Fayad afirmó que en la zona de la explosión se encontraron 68 restos humanos, de los cuales únicamente pudieron identificar nueve.
Mientras que siete de esos nueve restos, mencionó el Mandatario, siete ya fueron entregados a sus familias.
Por otro lado, el Gobernador hidalguense dijo que ya cuentan con 54 muestra genéticas, las cuales han sido proporcionadas por las familias para la identificación de cuerpos.
Aseguró que a partir de ahora peritos de la Fiscalía General y de la Procuraduría de Hidalgo analizarán dichas muestras con la intención de dar respuesta a aquellas familias que reclaman a su ser querido.
Fayad expresó que la explosión en Tlahuelilpan puso a todos a prueba y enseñó al pueblo mexicano a ser más consciente.
"Este lamentable hecho nos puso a todos a prueba, tocó nuestras fibras más sensibles y nos llevó a reaccionar de acuerdo con nuestros valores y sentimientos", dijo.
"Hoy, los invito a establecer desde ahora un antes y después de Tlahuelilpan a demostrar que esta tragedia nos enseño a ser más conscientes, más prudentes y cuidados, más respetuosos".
