Pasar al contenido principal
x

"Seguimos con esperanza y fe de volverla a ver": familiares de Casandra

Foto(s): Cortesía
Citlalli López Velázquez

La noticia fue como un golpe, de esos que nadie advierte, fuerte, que no deja lugar a ningún otro pensamiento más que el dolor.


“Nos dio pa' abajo”, expresa Karen América Ramírez, hermana de Cansadra, desaparecida el 6 de mayo.


Con la confesión del presunto autor material de la desaparición, la fiscalía informó a la familia que el cuerpo de Casandra había sido hallado en una fosa clandestina.


Sin una prueba de ADN que confirme que los restos corresponden a la joven, la familia se aferra a la esperanza de poderla halla con vida.


“Tenemos fe en volverla a ver”


“Solamente nos queda esperar los resultados, nos habían comentado que posiblemente nos darían los resultados de ADN de mi hermana en una semana, pero al parecer no, será más tiempo por el estado de descomposición de los cuerpos que hallaron. Sólo nos queda esperar a que nos confirmen por medio de resultados, nos confirmaron por medio de palabra no por algún documento”, indica Karen tejiendo esperanzas.


Desde la desaparición de Casandra, madre de dos niñas, la familia no ha pensado en una posibilidad distinta a encontrarla con vida y volver a abrazarla, aún en estos momentos en que los indicios apuntan a un desenlace fatídico.


“Mi madre parece estar aceptándolo, pero yo como hermana y por lo que he platicado con mi padre, seguimos con la esperanza, esperando los resultados, no importa si sea una semana, un mes o un año, vamos a esperar porque tenemos esa fe de volverla a ver”.


Por ahora la búsqueda se ha paralizado, ya no hay más lugares a dónde ir -señala- con la veracidad que le otorgan un mes de rastreo incansable, de hacer escuchar su voz con marchas y exigencias.


“No sé, creo que es que no lo acepto, no deseo que les haya pasado lo que les pasó, no quisiera que fueran ellas y en especial que fuera mi hermana porque viendo las fotos que vimos, se ve que sufrió mucho, tenía golpes, costillas rotas, le faltaba un diente, estaba desnuda, quizá la violaron, la golpearon y yo llegué a pensar que la enterraron viva porque el estado en el que la enterraron no fue extendida, fue en estado fetal, como que ella se enconchó por decirlo así”.


La trampa


El día que salió de casa, Casandra lo hizo para ir a buscar empleo.


Con dos hijas a su cargo y sin el apoyo económico de su expareja, el ofrecimiento de 800 pesos semanales por tres días laborando como trabajadora del hogar, la hicieron caer en una trampa.


Fue contactada vía Facebook por una persona que se hacía llamar Abilene Pulido; contactó su familia en los mensajes hallados en su cuenta de Messenger.


“Estamos sufriendo mucho, son varios sentimientos los que surgen (…) nos estamos envenenando el corazón con esta rabia porque no podemos hacer nada ni debemos hace nada, no nos mancharemos las manos con esa persona. Lo que nos queda es rezar para que ella no esté en la oscuridad”, finalizó.

Noticias ¡Cerca de ti!

Conoce los servicios publicitarios que impulsarán tu marca a otro nivel.