La revictimización en la que incurren los ministerios públicos desalienta la Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE) en mujeres víctimas de violación.
De enero a agosto de 2018, los Servicios de Salud de Oaxaca (SSO) sólo han intervenido en tres casos a pesar de que el delito de violación es alto en la entidad.
Además de la revictimización, la lejanía de los hospitales o el desconocimiento de la normatividad ha orillado a que un número indeterminado de mujeres, pero alto, tengan que enfrentar embarazos no deseados, así como las responsabilidades que ello implica.
Responsable del Departamento de Capacitación del Programa de Prevención y Atención de Violencia Familiar y de Género de los Servicios de Salud de Oaxaca, Berenice Matus Régules, señaló que en toda la entidad hay diez hospitales de segundo nivel que cuentan con personal capacitado para la IVE.
Además, recalcó que desde el 2016 ya no es necesario que las mujeres acudan previamente al ministerio público a presentar una denuncia para solicitar en el hospital la IVE. El procedimiento es confidencial, no se prejuzga y sólo basta con que la mujer solicite de manera escrita la interrupción del embarazo la cual ampara al médico que realizará el procedimiento.
La hoja se queda en el expediente del hospital, pero por tratarse de un delito, los SSO notifican a la fiscalía sobre la violación.
Matus Régules destacó que es importante que las mujeres víctimas del delito de violación presenten sus denuncias ya que en el momento también recibirán atención médica que impedirá alguna enfermedad de tipo sexual o un embarazo no deseado.
La especialista en el tema señaló que detrás de cada violación queda un sentimiento de culpa y vergüenza por parte de las mujeres ya que hay servidores públicos que llegan a responsabilizarlas del delito del cual fueron víctimas.
Algunos de los hospitales a los que las mujeres pueden acudir a solicitar una IVE son el Hospital Civil, San Pablo Huixtepec, San Pedro Pochutla, Huajuapan de León y Puerto Escondido. En todos ellos hay médicos que no son objetores de conciencia, es decir que no se negarán a realizar la IVE invocando motivos éticos o religiosos.
