A pesar de que el Centro Federal de Readaptación Social (Cefereso) Número 13, que se ubica en el municipio de Miahuatlán de Porfirio Díaz, se encuentra prácticamente al 50 por ciento de su capacidad, la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) detectó deficiencias en los servicios de salud e insuficiencia de personal de seguridad y custodia.
De acuerdo al Diagnóstico Nacional de Supervisión Penitenciaria 2018, el Cefereso número 13 también registra deficiencias en la imposición de sanciones disciplinarias e insuficiencia o inexistencia de actividades laborales y de capacitación, además de insuficiencia o inexistencia de actividades educativas; e insuficiencia o inexistencia de actividades deportivas.
Así como deficiencia en la atención a personas adultas mayores.
Por estas condiciones la Comisión Nacional de Derechos Humanos otorgó una calificación de 7.37, unas décimas más de la media nacional que es de 7.48 puntos.
Sin embargo, respecto a los aspectos que garantizan la integridad del personal interno se destaca la supervisión del funcionamiento del centro por parte del titular, así como la prevención de violaciones a derechos humanos y de atención en caso de detección.
También se ofrecen condiciones materiales e higiene de cocina y/o comedores, y condiciones materiales e higiene de instalaciones para la comunicación con el exterior.
El documento establece que en el penal federal existe ausencia de funciones de autoridad por parte de personas privadas de la libertad del centro (autogobierno/cogobierno); inexistencia de cobros (extorsión y/o sobornos); y capacitación del personal penitenciario.
Asimismo se cuenta con la integración del expediente técnico jurídico, clasificación de las personas privadas de la libertad e integración y funcionamiento del comité técnico.
En el caso de grupos de internos con requerimientos específicos se precisa que existe atención a personas que viven con VIH/SIDA.
